Antes de que se levante la subvención al diésel, “el 40% de ese combustible era destinado a la actividad ilegal (del contrabando)”, asegura el ministro de Hidrocarburos.
Venta de diésel en el surtidor Calacoto de YPFB, en La Paz. Foto: El Deber
Fuente: El Deber
A solo horas de la eliminación de la subvención al diésel, el panorama casi “normalizado” de las interminables filas, de camiones y otro tipo de vehículos que usan ese combustible, empezó a cambiar desde este sábado en distintas regiones del país.
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En algunos surtidores, las colas por el diésel se redujeron al mínimo y en otras estaciones de servicio “desaparecieron”. Por ejemplo, en la estación de servicio “Calacoto” de YPFB, ubicada en la zona Sur de La Paz, a las 14:00 de este sábado, dos camiones estaban cargando el diésel y solo otros cuatro estaban en la fila esperando su turno, según pudo constatar El Deber.
Similar situación empezó a presentarse en varios surtidores de otras ciudades, de acuerdo con reportes de medios locales.
“Como ustedes han podido comprobar, las colas han desaparecido. El 40% aproximadamente del combustible que nosotros comprábamos con dinero de la patria, era destinado a la actividad ilegal. ¿Qué hacían? Las movilidades tenían doble tanque y algunos irresponsables, en vez de dedicarse a su actividad, se dedicaban a hacer colas para después revender el diésel”, dijo el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco.
Sin embargo, las filas por la gasolina persisten, aunque no en la misma dimensión que en las semanas más críticas de desabastecimiento.
