Según el reporte preliminar de FELCV, las dos amigas compartían bebidas alcohólicas con el feminicida y su amigo.
Por Rosío Flores

Doble crimen en Quillacollo eleva a 62 los feminicidios este año. FOTO: RRSS
Fuente: La Razón
Yoselin Quispe Tintaya, de 22 años, y Elizabeth López Velasco, de 24, fueron asesinadas en un taller mecánico de motos, en el barrio Kami de Quillacollo. El hecho ocurrió la madrugada del 18 de septiembre. Con estos casos, los feminicidios subieron a 11 en Cochabamba y suman 62 en Bolivia.
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Según el reporte preliminar de la directora de la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia de Quillacollo (FELCV), Nidia Gutiérrez, las dos amigas compartían un vino con Samuel M. R., de 22 años y Rodrigo R. A. C. (22} dentro de un taller mecánico de motos ubicado en la avenida Oquendo, a cuatro cuadras de la avenida Blanco Galindo, a la altura del kilómetro 11.
De acuerdo con la versión de Rodrigo, cerca de las dos de la madrugada del 18 de septiembre, Elizabeth quiso irse del lugar y Samuel se molestó. Empezaron a discutir por la devolución de un dinero. Elizabeth salió del ambiente donde estaba compartiendo y se fue hacia el patio de atrás del taller. Samuel fue tras ella para convencerla de que se quede y demoró en volver. Rodrigo le escribió a su celular, para saber si todo estaba bien, pero no le respondía, por lo que fue a buscarlos.
En el patio trasero vio una sombra y al acercarse corroboró que se trataba del cuerpo sin vida de Elizabeth en el piso. Samuel estaba ahí y le dijo: «la he ahorcado, no sé si la he matado, no sé si está muerta».
Rodrigo asegura que se asustó, dio media vuelta y volvió al ambiente en el que compartían, para recoger sus cosas, mientras Samuel iba tras él. Allí, Yoselin les preguntó por su amiga Elizabeth, para irse juntas, y salió al patio trasero para buscarla.
CRIMEN
Samuel salió tras Yoselin, la ahorcó y le cortó el cuello con un estilete. En el cuarto Rodrigo escuchó ruidos de arrastre y salió a ver qué pasó y vio a Yoselin tendida en el piso, también sin vida.
Samuel le dijo: «ven, ayúdame», pero Rodrigo huyó del taller pensando que podría correr la misma suerte, para evitar que cuente lo sucedido. Horas después fue aprehendido.
A las 07.00, Samuel llamó a su concubina, con la que había discutido día antes, y le dijo que seguía en el taller. Ella notó que estaba ebrio y tomó un mototaxi y fue hasta el lugar. Samuel tardó media hora en abrirle.
Ella le reclamó la demora y él acabó confesándole que había matado. Le contó que él y su amigo Rodrigo estaban bebiendo con dos mujeres y él las sorprendió robando dinero y equipos en sus mochilas, por lo que quiso impedir que huyeran y las mató.
La mujer llamó al padre de Samuel y éste le avisó a su abogada, para que convoque a la Policía. El director departamental de la FELCV de Cochabamba, Ronald Céspedes, acotó que los investigadores encontraron el arma blanca que se usó en este caso de doble feminicidio.
HALLAZGO
Cuando los policías llegaron al taller, el mecánico de motos tenía heridas en el cuello, admitió el doble crimen. El feminicidio indignó a los vecinos del barrio Kami, que al enterarse del caso intentaron agredir a Samuel e impedir que el vehículo policial que lo trasladaba abandone la zona.
La dueña del inmueble dijo que Samuel alquiló el ambiente hace dos meses para instalar un taller mecánico de motos.
Tras concluir las autopsias de ley en el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), familiares de ambas víctimas llegaron para recoger los restos de sus seres amados.
Martina Tintaya, de 56 años, la madre de Yoselin, lloró a gritos al ver a la menor de sus tres hijos, sin vida. Ella contó que Yoselin trabajaba como cocinera en una mueblería en el mercado de San Antonio, para mantener a su hijita de seis años.
La víctima intentó formar una familia con el padre de su hija, en La Paz, pero no funcionó porque él bebía y quería golpearla. Martina trajo a su hija y a su nieta de vuelta a Cochabamba. Yoselin tomó un cuarto en alquiler y empezó a trabajar para hacerse cargo de la pequeña.
«Anteayer la vi a mi hija, pasamos el día juntas. Me dijo que quería estudiar Enfermería, yo le dije que la iba apoyar. Mi yerno, el esposo de mi hija mayor, la vio ayer al final de la tarde recogiendo a mi nieta del colegio. Hoy teníamos que vernos en mi cuarto y, como no llegaba, la llamé a su celular y me contestó un policía que me dijo que está muerta. Yo no puedo creer esta pesadilla», contó la mujer.
APOYO
Martina vende jugo de naranja en un carrito y no tiene recursos. Pidió ayuda a la Fundación Voces Libres, que no solo se encargará de cubrir los gastos del sepelio de Yoselin, sino también de su defensa legal y apoyo social, a través del Observatorio de Justicia.
El Servicio Legal Integral Municipal (SLIM) le entregó la guarda provisional de la hija de Yoselin, a su hermana mayor, quien tiene dos niños y vive en Pucara.
En cuanto a Elizabeth López Velasco, de 24 años, ella dejó en la orfandad a dos niños de 6 y 3 años. La vida de Elizabeth fue dura. Su madre la abandonó cuando era pequeña y creció al cuidado de su papá, que trabaja como estibador en los mercados.
Elizabeth se independizó, vivía en alquiler, en la avenida Panamericana, pero mantenía una comunicación constante con su papá Elmer. Ella no tuvo hermanos y trabajaba vendiendo zapatos por la estación de trenes.
Vio a su papá la semana anterior y hablaron por teléfono recién. Ella le dijo que saldría con una amiga y después viajaría a La Paz. Ya no pudo hacerlo, le arrebataron la vida violentamente.
En este caso, la Fundación Voces Libres también ayudará al padre de Elizabeth cubriendo los gastos de sepelio y con la defensa legal.
La abogada del Observatorio de Justicia de la Fundación Voces Libres, Karen Iporre, dijo que Samuel fue imputado por el doble feminicidio, y Rodrigo por complicidad. Aún están a la espera de que se fije audiencia cautelar, para definir la situación legal de los dos imputados.
Fuente: La Razón
