Iglesia llama a recuperar la convivencia y dejar atrás las divisiones en Santa Cruz


El arzobispo de Santa Cruz, monseñor Rene Leigue, pidió dejar de lado los enfrentamientos, reconocer los errores y trabajar por los objetivos comunes del departamento y del país.

Iglesia llama a recuperar la convivencia y dejar atrás las divisiones en Santa Cruz

Monseñor René Leigue, arzobispo de Santa Cruz

 



Fuente: El Deber

Durante el tedeum celebrado la mañana de este jueves, el arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, dedicó buena parte de su homilía a reflexionar sobre la realidad del departamento y los desafíos que enfrenta una sociedad marcada por diferencias y desencuentros.

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En su mensaje, el prelado hizo un llamado a recuperar la convivencia, superar los enfrentamientos y fortalecer los vínculos entre los ciudadanos, bajo la premisa de que Santa Cruz y el país requieren unidad para afrontar los momentos de dificultad.

Al referirse a la lectura proclamada durante la celebración, Leigue exhortó a evitar comportamientos que deterioran las relaciones entre las personas.

“No entristezcamos el espíritu”, expresó, al mencionar situaciones de “amargura, arrebatos, ira, gritos, los insultos y toda clase de maldad”.

Para el religioso, una sociedad difícilmente puede avanzar cuando sus integrantes permanecen enfrentados y alimentan la desconfianza. En ese contexto, llamó a recuperar valores como la bondad, la compasión y el perdón.

“Seamos mutuamente buenos y compasivos. Buenos y compasivos entre ustedes. Perdonándose los unos a los otros, como Dios los ha perdonado”, recordó durante su homilía.

Otro de los ejes de su reflexión estuvo relacionado con la necesidad de reconocer los errores. Leigue sostuvo que admitir equivocaciones no debe ser considerado una debilidad, sino una oportunidad para comenzar nuevamente. “Reconocer cuando nos equivocamos. Y eso nunca es tarde para hacerlo”, afirmó.

El llamado estuvo dirigido tanto a la ciudadanía como a quienes ejercen responsabilidades de autoridad. En particular, el arzobispo planteó que quienes tienen responsabilidades públicas puedan dar ejemplo de reconciliación y reconocer también sus propios errores.

Leigue advirtió que los insultos, los gritos y la desconfianza pueden convertirse en obstáculos para el desarrollo de la sociedad. “Cuando hay estos problemas, de insultos, de gritos, de desconfianza de nosotros, no vamos a surgir”, manifestó.

En otro momento de su mensaje, Leigue identificó el orgullo y la soberbia como factores que pueden dificultar la construcción colectiva. “Hay algo que no nos deja avanzar. Muchas veces es el orgullo que tenemos. La soberbia que nos queda, o el pensar que yo puedo hacerlo todo, sin necesidad de ustedes”, señaló.

Frente a ello, destacó que la construcción de mejores días para Santa Cruz requiere la participación de distintos sectores y no puede depender exclusivamente de una persona o grupo.

La reflexión también alcanzó el escenario nacional. Ante situaciones de dificultad, Leigue llamó a unir esfuerzos y evitar que las diferencias profundicen los problemas. “Cuando hay problemas nacionales muy serios, es aquí donde tenemos que unir fuerza”, sostuvo.

Al referirse específicamente al futuro del departamento, el arzobispo pidió a los cruceños concentrarse en aquellos aspectos capaces de generar encuentro y dejar en segundo plano las diferencias. “Sigamos buscando lo que nos une, dejando de lado aquello que nos separa”, exhortó.

Al cierre de su mensaje, Leigue puso estos desafíos bajo la mirada de Dios y pidió sabiduría y fortaleza para las autoridades y para todas las personas que tienen la responsabilidad de contribuir a la construcción del futuro de Santa Cruz.

La celebración contó con la participación de los obispos auxiliares de la Arquidiócesis de Santa Cruz, monseñores Estanislao Dowlaszewicz y Juan Gómez. También estuvieron presentes representantes de distintas iglesias y comunidades religiosas de la capital cruceña.