Fiscalía chilena permitirá normalizar exportaciones forestales bolivianas por Arica


El abogado de más de 20 empresas forestales bolivianas con carga retenida en Chile informó que el fiscal regional de Arica, Mario Carrera, comunicó que los futuros embarques podrán continuar bajo las reglas de libre tránsito. La investigación por las supuestas trazas de cocaína en los contenedores retenidos, sin embargo, continúa.

El abogado representa a más de 20 empresas que exportan madera con China, la Unión Europea, Estados Unidos y Centroamérica

Las exportaciones forestales bolivianas por el puerto chileno de Arica podrán avanzar hacia sus mercados de destino mientras continúa la investigación sobre más de 60 contenedores retenidos desde 2025 por una causa vinculada a un supuesto tráfico de estupefacientes, según informó Daniel Guevara, CEO de Guevara & Cía. y representante legal de varias de las empresas afectadas.

En entrevista con el programa Dinero de Grupo EL DEBER, Guevara explicó que, durante una reunión formal sostenida el 16 de septiembre con el fiscal regional de Arica y Parinacota, Mario Carrera, la defensa recibió la señal de que las cargas futuras podrán seguir utilizando el puerto bajo las reglas de libre tránsito. La medida busca evitar que la investigación sobre los embarques ya retenidos paralice las nuevas operaciones comerciales del sector forestal boliviano.



“Las cargas futuras de Bolivia son vistas en seguir exportando madera sin dificultad”, afirmó Guevara, quien agregó que también existe coordinación con los países de destino. Según su explicación, si organismos especializados de Estados Unidos, España o Reino Unido establecen que las cargas no contienen droga, esos antecedentes serán considerados por la Fiscalía chilena dentro de la investigación.

La noticia llega después de semanas de preocupación entre los exportadores, debido a la retención de más de 60 contenedores pertenecientes a más de 20 empresas bolivianas que comercializan madera con China, la Unión Europea, Estados Unidos y Centroamérica. Guevara sostuvo que la paralización también había generado incertidumbre sobre las futuras operaciones por Arica, uno de los principales puntos de salida para la carga boliviana.

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La investigación sigue abierta

La normalización de los nuevos embarques no significa el cierre de la investigación. Guevara señaló que el Ministerio Público chileno mantiene abierta una etapa de investigación y que la defensa presentó 12 diligencias para determinar si las trazas de cocaína detectadas en algunas muestras corresponden efectivamente a contaminación de las cargas y cuál sería su alcance.

El abogado cuestionó la interpretación inicial de los análisis que vinculaban los cargamentos con más de 120 toneladas de cocaína. Según explicó, informes del Instituto de Salud Pública de Chile detectaron trazas de la sustancia en un porcentaje inferior al 5% de las cargas examinadas, pero sostuvo que ese resultado no equivale a establecer que los contenedores transportaran esa cantidad de droga.

Para respaldar la posición de las empresas, la defensa contrató a dos especialistas internacionales, Jim Quickendal y Scott Oulton, ambos con experiencia en organismos antidrogas de Estados Unidos. De acuerdo con Guevara, sus informes cuestionan que exista impregnación de droga en la madera y plantean la necesidad de verificar los resultados de las pruebas mediante nuevos análisis.

Mientras se desarrolla esa revisión, la Fiscalía de Arica también habría suspendido la eventual destrucción de la madera retenida. Guevara señaló que el Instituto de Salud Pública recibió la instrucción de no proceder con una quema mientras avance la investigación y se establezca con mayor precisión la evidencia existente.

Exportadores piden evitar mayores trabas

El abogado sostuvo que una de las propuestas analizadas inicialmente contemplaba establecer un protocolo especial de control que podía extender el proceso de revisión de las cargas desde un promedio de seis días hasta cerca de 60 días. A su juicio, una medida de ese tipo habría afectado la competitividad de las exportaciones bolivianas.

Guevara también planteó la necesidad de mejorar la infraestructura logística utilizada por los exportadores bolivianos. Señaló que existen recintos extraportuarios para determinadas cargas mineras bolivianas en Chile, pero que los sectores agroindustrial, pecuario y forestal no cuentan con instalaciones equivalentes con estándares de control y seguridad que, según su criterio, permitan agilizar las operaciones.

El puerto de Arica tiene además una importancia particular para Bolivia debido al régimen de tránsito establecido en los acuerdos bilaterales. Para Guevara, mantener la fluidez de las operaciones resulta relevante no solo para el sector forestal, sino también para otras actividades exportadoras que utilizan la infraestructura portuaria chilena.