La organización sindical prevé actualizar su pliego petitorio en un próximo ampliado y sostiene que el incremento de los precios modificó las condiciones bajo las cuales se planteó inicialmente una mejora salarial del 20%.
Fuente: El Periodico
La Central Obrera Departamental (COD) de Tarija prevé impulsar una nueva propuesta de incremento salarial ante el aumento registrado en el costo de los productos de primera necesidad y el impacto que esta situación tiene sobre el poder adquisitivo de los trabajadores.El ejecutivo de la organización sindical, Jaime Ortiz, planteó que el salario mínimo nacional debería alcanzar los Bs 7.000, tomando como referencia el comportamiento de los precios de la canasta familiar y las nuevas condiciones económicas que atraviesan los hogares bolivianos.
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La propuesta será incorporada al análisis de la dirigencia laboral en un próximo ampliado, instancia en la que se prevé revisar y actualizar el pliego petitorio del movimiento obrero. El planteamiento representa una modificación respecto a la demanda salarial que había sido formulada anteriormente, cuando el sector había solicitado un incremento del 20% al salario básico.El dirigente considera que el escenario económico registrado durante los últimos meses dejó desactualizada aquella propuesta.
La presión sobre los ingresos familiares se habría intensificado por el incremento de alimentos, transporte y otros bienes y servicios, situación que, desde la perspectiva sindical, obliga a realizar un nuevo cálculo sobre el nivel de ingresos necesario para cubrir las necesidades básicas.
La discusión también se produce después de las modificaciones aplicadas al precio de los combustibles. En septiembre, el precio del diésel fue establecido en Bs 17,95 por litro tras la eliminación de la subvención, medida que generó cuestionamientos de organizaciones sindicales y del transporte debido a sus posibles repercusiones sobre los costos de producción, traslado y comercialización.
En Tarija, la COD ya había advertido que el encarecimiento del combustible podía trasladarse progresivamente a otros sectores de la economía. La organización sindical vinculó este escenario con la necesidad de adoptar medidas destinadas a preservar el poder adquisitivo de los trabajadores y evitar que el incremento de los precios reduzca todavía más la capacidad de compra de los salarios.La demanda de Bs 7.000 todavía constituye una propuesta sindical y deberá ser discutida dentro de las instancias correspondientes antes de convertirse en una posición formal del movimiento obrero a escala nacional.
Su eventual incorporación al pliego dependerá de las determinaciones que adopte el ampliado.El debate salarial adquiere además una dimensión nacional debido a que el salario mínimo vigente se encuentra en Bs 3.300, luego del incremento dispuesto para la gestión 2026.
La nueva propuesta planteada desde Tarija implicaría más que duplicar ese monto, lo que abre una discusión sobre la relación entre ingresos laborales, inflación, costos empresariales y capacidad de compra de los hogares.La COD Tarija sostiene que el análisis debe considerar el costo efectivo de la canasta familiar y no únicamente los porcentajes de incremento aplicados durante la gestión.
Desde esa perspectiva, el objetivo de la nueva propuesta sería recuperar parte de la capacidad adquisitiva que los trabajadores habrían perdido como consecuencia del aumento de precios.El planteamiento también recupera una discusión que el movimiento obrero ya había instalado durante los primeros meses del año. En abril, la dirigencia sindical tarijeña respaldaba una demanda nacional de incremento del 20% al salario básico, diferenciándola del aumento aplicado al salario mínimo. En agosto, Ortiz había advertido además sobre una reducción significativa de la capacidad de los salarios frente al costo de la canasta familiar.
Ahora, con un escenario marcado por el incremento del precio del diésel y sus posibles efectos sobre el transporte y los productos de consumo, la dirigencia sindical plantea revisar nuevamente sus cálculos.El próximo ampliado será, por tanto, el espacio donde se definirá si la propuesta de Bs 7.000 queda incorporada como una demanda formal y cuáles serán las acciones que acompañarán la negociación salarial.
La posibilidad de movilizaciones también forma parte del escenario planteado por la dirigencia obrera, aunque cualquier determinación deberá surgir de las instancias orgánicas correspondientes.La discusión entre trabajadores, Gobierno y sector privado tendrá como uno de sus principales puntos de debate la capacidad de los salarios para responder al nuevo costo de vida, así como los efectos que un eventual incremento tendría sobre las empresas, el empleo y las finanzas públicas.

