La primera visita de un Papa a la capital francesa desde Benedicto XVI en 2008 está acompañada de un amplio entusiasmo popular en este país oficialmente laico.

Fuente: DW
El papa León XIV llamó este sábado (26.09.2026) a «convivir con dignidad y paz» durante un encuentro con migrantes, horas antes de una multitudinaria misa en los Campos Elíseos de París ante 600.000 personas en el marco de su primera visita a Francia. «Me alegra comenzar con ustedes este segundo día en París, en esta casa que es testimonio para toda la ciudad de que es posible encontrarnos y convivir con dignidad y paz», subrayó este nieto de inmigrantes y de orígenes cosmopolitas.
Cuando los partidos ultraderechistas progresan en Europa con un discurso antiinmigración, el pontífice estadounidense-peruano, que también viajará próximamente a Latinoamérica, decidió visitar la Casa Bakhita, una asociación católica de ayuda a migrantes donde escuchó el testimonio de exiliados de Afganistán y Nigeria. El nombre de esta casa, fundada en 2017 tras el llamado del papa Francisco a «acoger, proteger e integrar» a los extranjeros, homenajea a Josefina Bakhita, una esclava sudanesa que se convirtió en religiosa y luego fue canonizada.
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«Honrar la dignidad de cada hermano y hermana»
«Santa Bakhita nos invita a ver a quienes son invisibilizados, a liberar a quienes la economía y la cultura reducen hoy a la esclavitud, a honrar la dignidad infinita de cada hermano y hermana», agregó. El Papa ayer ya se refirió a los migrantes (haciendo referencia al caso de Ceuta) tras su llegada a Francia. «La historia de la Iglesia y de la humanidad, si la observamos más de cerca, no la escriben quienes dan la impresión de vencer al imponerse y ocupar el espacio, sino quienes hacen espacio, establecen procesos de paz, generan confianza y fomentan la vida», añadió ante algunos de los asistidos y voluntarios de asociaciones, con quienes dialogó.
El Papa escuchó, por ejemplo, a Meysam, de 35 años, que llegó a Francia desde Afganistán en 2015. En su país trabajaba como sastre y conoció la Maison Bakhita gracias a otro ciudadano afgano que le habló de los cursos de francés. «Lo que quiero dejar claro es que, en la vida, nunca hay que rendirse. Cada vez que he estado a punto de tirar la toalla, siempre he encontrado a alguien que me ha tendido la mano y me ha permitido seguir adelante a pesar de todo», dijo el refugiado afgano.
Para los responsables del centro, la visita del sumo pontífice era un «mensaje», cuando la inmigración promete ser uno de los temas claves el próximo año de la elección presidencial en Francia, que lidera la ultraderechista Marine Le Pen en los sondeos. «Son muchas más las personas que están a favor de la acogida de los migrantes y de la construcción de una sociedad nueva, de esta civilización del amor» de la que habla el papa, subrayó Marcela Villalobos, coordinadora de las Capellanías Católicas de la Migración por la Conferencia Episcopal Francesa, tras la visita a la Casa Bakhita.
lgc (afp, efe)
Fuente: DW