La quebrada continua sin protección, según la denuncia de la OBT de la zona afectada. Las autoridades municipales anuncian proyectos de defensivos, reubicación de familias y reconstrucción de viviendas.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas El presidente de la Organización Territorial de Base (OBT), Edgar Hinojosa, lamentó que todo continúe igual y describió la situación como prácticamente estancada. “Después de 10 meses, lo único que ha cambiado son las hierbas que han crecido en los lugares donde había casas”, manifestó Hinojosa en una entrevista con el programa ‘A Primera Hora’, que emite Grupo EL DEBER. Según Hinojosa, la quebrada continúa sin la protección necesaria y no cuenta con defensivos que permitan reducir el riesgo ante nuevas lluvias intensas. Ante la demora en la respuesta institucional, la OTB decidió crear una unidad de vivienda para gestionar recursos y comenzar a reconstruir las casas de las familias damnificadas. Tras esto, el dirigente aseguró que la comunidad ya logró construir una vivienda desde cero para una persona de la tercera edad que había quedado sin hogar. El siguiente proyecto de los pobladores es la construcción de la vivienda de Ramona Montaño, otra adulta mayor que actualmente permanece en la casa de sus familiares. Hinojosa explicó que otras familias tuvieron que trasladarse a Santa Cruz o permanecer temporalmente en viviendas de parientes debido a que no pudieron reconstruir sus casas en Achiras.
Uno de los principales pedidos de los comunarios es la construcción de defensivos y la canalización de la quebrada. La preocupación aumenta ante la proximidad de una nueva temporada de lluvias. La dirigencia vecinal sostiene que todavía permanecen piedras, árboles y otros materiales arrastrados por la riada, mientras que algunos sectores continúan expuestos a posibles desbordes. Hinojosa recordó que durante el desastre el agua habría alcanzado una gran fuerza luego de que troncos, piedras y otros materiales quedaran atrapados en inmediaciones de una tubería de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), formando un dique que posteriormente cedió. La zona cercana al ducto, ubicada aproximadamente a 400 metros de la carretera y próxima a la escuela de Achiras, es considerada actualmente uno de los puntos más vulnerables por los pobladores. Por ello, solicitan que se evalúe la reubicación o protección de la infraestructura. También está pendiente la reconstrucción de un puente y para ello, aseguró Hinojosa, se requiere maquinaria y un proyecto integral que permita intervenir no solamente en la zona afectada, sino también en la parte alta de la quebrada. Por su parte, el alcalde de Samaipata, Richard Miranda, aseguró que esta instancia realiza las gestiones para atender la situación y anunció la ejecución de un proyecto relacionado con la cuenca del río Alto Piraí. De acuerdo con la autoridad, el proyecto tiene un presupuesto cercano a los Bs 5 millones, con financiamiento del Gobierno nacional y una contraparte municipal. Entre las obras previstas se encuentran defensivos y trabajos destinados a restablecer el abastecimiento de agua en comunidades afectadas, entre ellas Achiras, Cuevas y Palermo. Miranda señaló que el proceso de contratación ya estaba en marcha y que la ejecución de las obras estaba prevista para comenzar durante octubre. El alcalde también informó que el municipio gestionó alrededor de 300 horas de maquinaria para trabajos de mejoramiento de caminos y atención de sectores afectados. Sin embargo, reconoció que la maquinaria debe distribuirse entre varias comunidades que también requieren intervención. Respecto a las viviendas destruidas, Miranda explicó que la Alcaldía trabajó con la Agencia Estatal de Vivienda para identificar a las familias damnificadas y avanzar en su reubicación. El principal problema, según la autoridad municipal, es que algunas viviendas se encontraban en zonas consideradas de riesgo, por lo que no sería posible reconstruirlas en el mismo lugar. Ante esa situación, el municipio ofreció terrenos en Samaipata para trasladar a las familias. La autoridad municipal añadió que son 20 familias, de las cuales la mitad permanecería en Achiras y la otra mitad sería trasladada a Samaipata. El alcalde atribuyó parte de las dificultades a los requisitos establecidos para acceder a una vivienda social. Algunas familias no calificaron debido a que cuentan con otras propiedades o viviendas en Santa Cruz. Esta situación es cuestionada por los pobladores, quienes recuerdan que durante la emergencia se les habría prometido que las viviendas destruidas serían reconstruidas. Hinojosa sostuvo que inicialmente las autoridades no plantearon condiciones relacionadas con la tenencia de otras propiedades, sino que la promesa era reconstruir las casas que habían sido destruidas por la riada. Finalmente, el comunario de Achiras dijo que la recuperación todavía es insuficiente porque si bien, existen gestiones y anuncios de proyectos, el tiempo transcurrido desde la emergencia genera preocupación entre las familias que aún no han podido recuperar sus viviendas. Ante esto, el burgomaestre de Samaipata estimó que la recuperación integral de Achiras podría extenderse hasta abril, mayo o, como máximo, agosto del próximo año, dependiendo de la ejecución de los proyectos y de la coordinación entre las instituciones.



