El movimiento de protesta de los estudiantes de secundaria se intensifica en Francia, donde se multiplican los bloqueos, los actos de violencia y los daños en cientos de escuelas. Se trata de una revuelta generalizada que el jueves se extendió a las universidades con unos 30 bloqueos reivindicados por la Unión Estudiantil.

El primer ministro francés Sébastien Lecornu convocó una célula de crisis este jueves ante el recrudecimiento de las protestas estudiantiles, día de la presentación del proyecto de presupuesto para 2027, que prevé un aumento en los fondos destinados a la Educación Nacional.
El ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, anunció en X que había solicitado que «las clases se impartan a distancia cuando los actos de vandalismo o los bloqueos impidan recibir a los alumnos de manera segura».
«Una escuela secundaria incendiada, personal rociado con gasolina, un número de heridos que no deja de aumentar: los actos de violencia cometidos desde esta mañana en las inmediaciones de las escuelas secundarias son de extrema gravedad. Van mucho más allá de la mera cuestión de la escuela», escribió.
Los estudiantes que se manifiestan, con el apoyo de la Unión Sindical de Estudiantes de Secundaria (USL), denuncian un deterioro de las condiciones de aprendizaje, en particular clases con exceso de alumnos y falta de maestros.
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El movimiento, que comenzó el 21 de septiembre en la academia de Créteil (Val-de-Marne en los suburbios de París), gana cada día más importancia, tomando por sorpresa al gobierno, que considera «legítimas» algunas reivindicaciones, al tiempo que condena el uso de la violencia y la instrumentalización política por parte del partido de extrema izquierda La France insoumise (LFI), a siete meses de las elecciones.
Según los últimos datos del Ministerio del Interior, el miércoles se vieron afectados 356 centros educativos. Las fuerzas de seguridad realizaron el miércoles 625 detenciones y 83 policías y gendarmes resultaron heridos. El ministro de Educación Nacional, por su parte, informó de que al menos 119 estudiantes y miembros del personal resultaron heridos.
La Unión Sindical de Estudiantes de Secundaria, a través de su presidente Ryad Rani, declara que se moviliza contra la «violencia institucional y social que sufren muchos jóvenes desde hace ya nueve años». El primer mandato de Emmanuel Macron, quien no podrá postularse nuevamente en 2027, comenzó en mayo de 2017.
Varios campus bloqueados
El jefe de Estado dijo el miércoles que comprendía y escuchaba las «angustias» y la «ira» de la juventud, al tiempo que condenaba el uso de la violencia.
En lo que presenta como el acto II de su movilización, la USL recibió el apoyo de la Unión Estudiantil, que a su vez se suma a la protesta para exigir, entre otras cosas, una «financiación masiva» para las escuelas secundarias y las universidades. Ya está prevista una nueva movilización para el próximo martes.
El sindicato estudiantil UNEF también convoca a los estudiantes a manifestarse contra la reducción de cupos en las facultades y la congelación de las ayudas personales para la vivienda (APL), medida incluida en el proyecto de ley de presupuesto para 2027.
La Unión Estudiantil reportó «cerca de treinta bloqueos» el jueves por la mañana en los campus de París —Paris-Cité, Sorbonne-Université, entre otros—, pero también en Estrasburgo, Montpellier, Lyon y Rennes, entre otros.
La región de Île-de-France (París y sus suburbios) registró el jueves «más de 200 escuelas secundarias afectadas, de las cuales unas cincuenta han sido escenario de actos de violencia, enfrentamientos y daños». Unas treinta puertas o entradas han sufrido daños totales o parciales desde el inicio del movimiento, precisa en un comunicado.
El costo de los daños asciende, hasta el momento, a «más de un millón de euros», indica.
En Bouches-du-Rhône, 40 escuelas secundarias se ven afectadas, de las cuales 18 están totalmente bloqueadas, informa la prefectura de policía, que reporta más de 4.600 participantes en las manifestaciones.
Sin transporte público en Marsella
Marsella, segunda ciudad de Francia, decidió suspender por completo el servicio de transporte público debido, según precisa en un comunicado, a «los actos de vandalismo y las agresiones a conductores, con heridos, ocurridos esta mañana en la red de autobuses».
Se produjo un incendio en el instituto Nelson-Mandela de Nantes y en el instituto Blaise-Pascal de Rouen, y se han reportado incidentes similares en Rennes y Toulouse, donde se han registrado enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas del orden. La prefectura del Bajo Rin ordenó la suspensión del servicio de tranvías en Estrasburgo para «limitar los movimientos de los vándalos y manifestantes».
La candidata del Movimiento Nacional a las elecciones presidenciales, quien lidera las encuestas de intención de voto, exige en X el restablecimiento del orden, así como garantías de seguridad para los alumnos y los maestros ante una situación que «se está descontrolando». Marine Le Pen acusa al candidato de LFI, Jean-Luc Mélenchon, de tener una «gran responsabilidad».
Bruno Retailleau, candidato de Los Republicanos a la presidencia, consideró el jueves por la mañana en BFMTV que se planteaba la cuestión de una «prohibición de LFI». «Lo que está sucediendo hoy frente a las escuelas secundarias es el ensayo general de lo que podría pasar en 2027 si Le Pen ganara; organizarían una insurrección en el país», afirmó.
El primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, señaló en X que «la irresponsabilidad del gobierno» era «total en su manejo del movimiento estudiantil de secundaria».
El alcalde de Saint-Denis (Seine-Saint-Denis), Bally Bagayoko, de LFI, señalado por el ejecutivo y la derecha por haber declarado el martes, frente al instituto Paul-Éluard de su ciudad, que la violencia «puede ser legítima», mantuvo el jueves sus declaraciones en franceinfo, al tiempo que hizo un llamado a la «calma».
Con Reuters
