
El Gobierno activó un esquema de colaboración a nivel internacional en la región para abordar el caso de Evo Morales, debido a los vínculos del exmandatario con redes y organizaciones transnacionales que han operado incluso en temas de desinformación, informó el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo.
“Se está activando un trabajo y una colaboración a nivel regional”, afirmó Aramayo en La Mañana en Directo de ERBOL, consultado sobre si habrá ayuda externa para lidiar con el tema de Evo Morales, sobre quien pesa al menos dos órdenes de aprehensión en Bolivia.
El ministro explicó que, en hechos como de los 53 días de bloqueo, intervinieron mecanismos de desinformación internacional ligados con la estructura a la que pertenece Evo.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Recordó que Morales pertenece a estructuras internacionales, como la que tenía con el Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
El ministro sostuvo que la respuesta gubernamental debe contemplar precisamente ese carácter transnacional. “Porque él (Morales) es parte de una arquitectura internacional, organizaciones transnacionales, entonces a ese nivel hay que trabajar y se está trabajando”, afirmó.
Aramayo aclaró que la coordinación internacional se realizará “respetando naturalmente nuestro marco normativo y en el ejercicio pleno de nuestra soberanía”.
Acusa de traición a Evo
Aramayo acusó a Morales de haber cometido una traición a la sociedad boliviana, debido al incumplimiento de las expectativas generadas durante el periodo de bonanza económica que atravesó el país.
Afirmó que los recursos obtenidos durante ese periodo no se tradujeron en mejoras sustanciales en educación, salud, infraestructura y oportunidades laborales para los jóvenes.
También cuestionó la imagen internacional asociada a Morales y lo acusó de ser encubridor del “narcoterrorismo”. También atribuyó a su periodo de gobierno un grave deterioro ambiental, con la quema de 16 millones de hectáreas, incluido bosque primario.
Aramayo acusó al exmandatario de haber ejercido un liderazgo caracterizado por el abuso de poder y prácticas de control sobre sus seguidores.
Finalmente, mencionó cuestionamientos relacionados con actuaciones personales de Morales y las acusaciones de pedofilia que enfrenta, señalando que el expresidente se niega a responder ante la justicia.
El ministro concluyó su valoración señalando que Morales “le ha quitado futuro a los bolivianos” y responsabilizándolo de haber impedido, durante el periodo de bonanza, una transformación productiva que permitiera al país generar mayores oportunidades para sus familias y jóvenes.
Aramayo también acusó al exmandatario de haber convertido a Bolivia en un “santuario para el crimen organizado” y el “narcoterrorismo”.
