
Una infraestructura vial construida en la Ruta 28 de Argentina, a la altura del bañado La Estrella, mantiene bloqueada la migración natural del sábalo en el río Pilcomayo. FOTO: RRSS
Una infraestructura vial construida en la Ruta 28 de Argentina, a la altura del bañado La Estrella, mantiene bloqueada la migración natural del sábalo en el río Pilcomayo. La situación provoca la muerte masiva de ejemplares y amenaza la seguridad alimentaria en Bolivia.
Científicos y colectivos ambientales de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) exigen una reingeniería urgente en los diques y portones de la zona para evitar un colapso ecológico y económico irreversible en la región del Chaco.
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El sábalo recorre el río Pilcomayo siguiendo un ciclo natural del que dependen su reproducción y la renovación de sus poblaciones. Sin embargo, parte de ese viaje hacia aguas bolivianas estaría encontrando ahora una barrera artificial.
La bióloga de la UMSA, Ludmila Pizarro, advierte que algunos peces chocan contra las estructuras, resultan heridos o no consiguen atravesarlas. Considera que el problema puede ir mucho más allá: menos peces completando su migración significa menor reproducción, menor intercambio genético y, a futuro, una reducción del rendimiento pesquero.
“El bloqueo puede reducir la reproducción, la diversidad genética y la población de una especie fundamental para la pesca y la alimentación regional. Ante ello, Pizarro plantea una reingeniería integral de las estructuras, con la adecuación de escaleras para peces y la apertura de portones para restablecer la conectividad del sistema hídrico”, señala un reportaje del Cecasem.
RUTA 28
De acuerdo con Pizarro, la Ruta 28 fue construida antes de la firma del convenio trinacional. Y, modificó la conexión migratoria desde el Bañado La Estrella hacia el curso que permite a los peces continuar su desplazamiento en dirección a Bolivia.
Los sábalos intentan atravesar las estructuras existentes para continuar su recorrido, pero muchos encuentran una barrera física.
La especialista explicó que los peces chocan reiteradamente contra el cemento, algunos mueren y otros pueden resultar heridos intentando superar el obstáculo. Incluso aquellos que consiguen atravesarlo pueden continuar el recorrido con lesiones, sin que se conozca hasta qué punto logran completar la migración.
Frente al problema, Pizarro plantea una reingeniería integral de las estructuras instaladas en la Ruta 28, en lugar de mantener las condiciones actuales.
Entre las medidas señaladas se encuentran la adecuación de escaleras para peces. El objetivo es que estas permitan superar las barreras físicas y la apertura de los portones en condiciones que posibiliten recuperar el flujo del agua y el tránsito de los cardúmenes.
El objetivo es restablecer la conectividad necesaria para que el sábalo pueda continuar su recorrido migratorio hacia las zonas de reproducción.
