La Fundación propone una “revolución exportadora” para llevar las ventas externas de $us 9.926 millones en 2024 a unos $us 16.200 millones

Presentación de la propuesta ‘Revolución exportadora’ en Santa Cruz. Foto: Milenio
Bolivia puede elevar sus exportaciones en más de 60% hasta 2030 y llevar las ventas externas desde los $us 9.926 millones registrados en 2024 hasta aproximadamente $us 16.200 millones, plantea la Fundación Milenio.
La propuesta se incluye en el estudio “Revolución exportadora”, que este miércoles presentó la fundación en la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex).
El documento apunta a convertir al sector exportador en uno de los principales motores de crecimiento de la economía, generación de divisas, atracción de inversión privada y creación de empleo. Si Bolivia alcanza la meta planteada, las exportaciones pasarían de representar el 21,4% del PIB al 33%, una participación cercana al promedio de las economías sudamericanas.
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“Bolivia tiene oportunidades concretas para exportar más y diversificar sus mercados. El desafío es convertir nuestras capacidades productivas y nuestros recursos en una oferta exportadora mucho más amplia, competitiva y capaz de generar las divisas y las inversiones que el país necesita para crecer”, afirmó Henry Oporto, director de la Fundación Milenio.
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Exportaciones
El estudio advierte que uno de los principales obstáculos para alcanzar esa meta radica en la concentración de las ventas externas. Durante el primer semestre de 2026, los minerales representaron cerca del 70% del valor de las exportaciones, mientras que minerales e hidrocarburos, en conjunto, concentraron más de tres cuartas partes de las ventas externas del país.
Frente a este escenario, Milenio plantea mantener y modernizar los sectores tradicionales, pero también ampliar la oferta hacia nuevas cadenas productivas con potencial exportador.
La propuesta incluye el desarrollo de agroindustria, alimentos, manufacturas ligeras, productos forestales y de biocomercio, servicios digitales y turismo cultural y ecológico.
Para la Fundación, la denominada “revolución exportadora” implica una transformación estructural de largo plazo y no solo un aumento del volumen de ventas al exterior. El objetivo pasa por incorporar mayor valor agregado, acceder a nuevos mercados y aumentar la participación de empresas bolivianas en cadenas internacionales de producción y suministro.
Más inversión y empleo formal
El planteamiento también vincula el crecimiento exportador con el mercado laboral. Milenio sostiene que una economía con mayor capacidad para vender al exterior puede facilitar el traslado de trabajadores desde actividades informales y de baja productividad hacia sectores más competitivos, con empleos formales y mejores ingresos.
Para avanzar en esa dirección, el estudio propone facilitar el acceso a mercados, mejorar la infraestructura y la logística, establecer incentivos adecuados a las exportaciones, impulsar la innovación y la transferencia tecnológica y promover nuevas inversiones.
La Fundación también considera necesario generar condiciones macroeconómicas e institucionales que favorezcan la producción y la inversión privada.
En ese marco, Milenio plantea que exportaciones e inversión privada deben convertirse en dos pilares de una nueva estrategia de crecimiento, con el objetivo de ampliar la generación de divisas, diversificar la economía y reducir la vulnerabilidad externa del país.
La meta de $us 16.200 millones para 2030 implicaría, en términos nominales, un incremento de alrededor de 63% respecto al valor exportado en 2024, según las cifras presentadas por la Fundación.
