
El Cerro Rico de Potosí, afectado por la minería. Foto: Comibol
Un nuevo deslizamiento en una canchamina del Cerro Rico de Potosí encendió las alertas sobre la estabilidad del histórico yacimiento de esa región occidental.
Además, persisten denuncias sobre trabajos de extracción de óxidos por encima de la cota 4.400, pese al anuncio del Gobierno sobre la paralización de esas operaciones.
Freddy Llanos, responsable de la Comisión Técnica de Preservación del Cerro Rico de la Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF), atribuyó el deslizamiento a la continuidad de las labores mineras en ese sector y pidió a las autoridades tomar medidas para evitar nuevos accidentes.
“Hubo el deslizamiento de un terraplén en una canchamina debido a que los trabajos de extracción de óxidos al interior de la mina continúan encima de la cota 4.400, lamentablemente”, advirtió a radio Fides.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Cerro Rico
Llanos alertó además sobre el avance de los hundimientos H1 y H3, que prácticamente ya se unieron y provocaron la pérdida de unos 15 metros de altura. Según explicó, el hundimiento más reciente avanza otros cinco metros, lo que eleva a aproximadamente 20 metros la altura afectada por los deslizamientos.
“Los hundimientos H1 y H3 prácticamente están unidos y se han llevado una altura de 15 metros y este último se está llevando otros cinco metros, lo que significa prácticamente 20 metros ya se ha deslizado y hay otros hundimientos”, señaló.
El especialista advirtió que la unión de los hundimientos con otros sectores afectados podría comprometer una de las formaciones más emblemáticas del yacimiento: el denominado “Sombrero de Hierro”.
“Una vez que se unan a los otros va a desencadenar en hacer desaparecer lo que es el ‘Sombrero de Hierro’”, alertó.
Acciones
Ante este escenario, Llanos pidió al Gobierno nacional, la Gobernación de Potosí, la Alcaldía y la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) asumir responsabilidades y coordinar acciones para preservar la estructura del cerro.
“Es tiempo de reflexionar tanto el Gobierno como la Gobernación, Alcaldía y por supuesto Comibol. Tenemos que evitar de una vez que estos accidentes ocurran”, manifestó.
El deslizamiento pone en cuestión el cumplimiento de la paralización anunciada por el Gobierno. En las últimas horas, el ministro de Minería y Metalurgia, Marco Antonio Calderón de la Barca, aseguró que las operaciones por encima de la cota 4.400 ya no continúan y que el Ejecutivo trabaja en una estrategia para reubicar a los mineros que operaban en ese nivel.
“La 4.400 para arriba prácticamente las actividades están cerradas, ya no hay actividad”, afirmó la autoridad.
Sin embargo, la denuncia de Llanos sobre la continuidad de la extracción de óxidos plantea dudas sobre la efectividad de los controles en el área. La preservación del Cerro Rico, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco como parte de la ciudad de Potosí, enfrenta así un nuevo desafío ante el avance de los hundimientos y el riesgo para su estructura histórica.
