
La castaña que Bolivia exporta a varios mercados internacionales Foto: Archivo
El presidente de la Cámara Departamental de Exportadores de Pando (Cadexnor), José Agustín Vargas Ribera, alzó la voz a nombre de los exportadores amazónicos y propuso la reforestación de árboles de castaña para recuperar bosques y fomentar la producción.
También destacó el valor de la castaña amazónica como motor de la economía regional y resaltó la calidad de las exportaciones bolivianas durante el lanzamiento de la iniciativa Global Gateway ICR Facility – Castaña Boliviana, que reunió a representantes de la Unión Europea, Alemania, autoridades y empresarios.
Durante el encuentro, Vargas planteó fortalecer la cooperación internacional y promover alianzas público-privadas para impulsar la reforestación de un millón de árboles de castaña en los próximos 30 años. La propuesta busca recuperar los castañales, proteger los bosques amazónicos y garantizar la sostenibilidad de una cadena productiva que genera oportunidades económicas para numerosas comunidades.
El titular de Cadexnor también puso en el centro del debate el aporte de las comunidades amazónicas que conservan los bosques y sostienen la producción de castaña. En ese contexto, cuestionó la falta de reconocimiento y de beneficios concretos para quienes protegen este patrimonio natural.
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Castaña
“El mundo habla de cuidar el pulmón del mundo, que es la Amazonía. Pero ¿qué estamos recibiendo a cambio?”, expresó Vargas Ribera, al reclamar una mayor valoración del trabajo de las comunidades que contribuyen a preservar los ecosistemas amazónicos.
Asimismo, destacó la importancia de vincular la conservación ambiental con el desarrollo económico, de modo que la protección de los bosques también genere mejores oportunidades para las familias productoras y fortalezca la competitividad de las exportaciones bolivianas.
Con esta propuesta, Cadexnor apuesta por una Amazonía con más castañales, una cadena productiva sostenible y mayores oportunidades económicas para las comunidades, sin comprometer los recursos naturales de los que dependen las futuras generaciones.
La iniciativa plantea así el desafío de articular esfuerzos entre el sector exportador, las instituciones públicas y los organismos de cooperación internacional para convertir la conservación de los bosques en una oportunidad de desarrollo sostenible para Pando y Bolivia.
