Nueva réplica de 6.9 sacude Panamá y ya son más de 95 movimientos tras el terremoto. Tomada de XFuente: Infobae
Una nueva réplica de magnitud 6.9 sacudió Panamá este viernes 9 de octubre, después del terremoto de 7.2 registrado al mediodía. De acuerdo con el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, el nuevo movimiento tuvo su epicentro a 32 kilómetros de la isla de Coiba, en el Pacífico panameño, a una profundidad de 10 kilómetros, cerca de la zona donde se originó el primer evento.
El nuevo temblor se produjo en medio de una secuencia de más de 45 réplicas de menor magnitud, que mantienen bajo seguimiento a las autoridades y los organismos especializados. Buena parte de esta actividad se ha localizado en sectores de Veraguas y la península de Azuero, particularmente en las proximidades de Soná, una de las localidades cercanas a la zona de fallamiento Soná-Tonosí.
El terremoto principal ocurrió a las 12:56 p. m. de este viernes, con una magnitud revisada de 7.2, según el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá. El epicentro fue localizado a 39 kilómetros al noroeste de Tonosí, en la provincia de Los Santos, con una profundidad de apenas cuatro kilómetros. El movimiento se sintió en gran parte del territorio nacional y provocó evacuaciones de edificios, comercios y oficinas.
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La poca profundidad del terremoto contribuyó a la intensidad con que se percibió en distintas regiones del país, según las explicaciones del Instituto de Geociencias. La energía liberada por el evento generó movimientos que alcanzaron tanto las provincias centrales como la ciudad de Panamá, donde numerosas personas abandonaron edificios de varios pisos como medida preventiva

Entre los movimientos posteriores también se había reportado una réplica de magnitud preliminar 6.0, aproximadamente 26 minutos después del terremoto principal. Otros eventos de menor intensidad se localizaron en las inmediaciones de Tonosí y diferentes sectores de Veraguas. La sucesión de temblores mantiene activa la vigilancia de las estaciones de monitoreo sísmico, cuyos registros permiten actualizar las magnitudes y ubicaciones de cada evento.
Las consecuencias materiales comenzaron a conocerse principalmente en el interior del país, donde al menos cinco iglesias presentan daños, de acuerdo con los reportes recibidos durante la jornada. Varias de estas edificaciones son templos históricos o de origen colonial, por lo que las afectaciones también representan una preocupación para la conservación del patrimonio arquitectónico y religioso de las comunidades.
En Penonomé, provincia de Coclé, se reportaron daños en una iglesia y otras edificaciones del centro de la ciudad. También circularon informes sobre afectaciones en viviendas y estructuras de Herrera, Los Santos y Veraguas. Los organismos de emergencia realizan inspecciones para determinar la gravedad de los daños y establecer cuáles inmuebles pueden continuar ocupados sin representar riesgos para sus habitantes.
Ante la magnitud del terremoto y las réplicas posteriores, el Gobierno panameño ordenó el cierre de las oficinas públicas durante la jornada de este viernes. La medida busca proteger a los funcionarios y facilitar las revisiones de seguridad en las instalaciones estatales. También se suspendieron actividades en diferentes instituciones, mientras las autoridades evalúan las condiciones de los edificios antes de autorizar su funcionamiento habitual.

El Metro de Panamá suspendió temporalmente las operaciones de sus líneas 1 y 2, como parte de los protocolos de seguridad activados después del movimiento sísmico. La interrupción permite realizar inspecciones en estaciones, vías, estructuras y otros componentes del sistema. La empresa deberá verificar las condiciones de la infraestructura antes de reanudar el servicio, utilizado diariamente por miles de pasajeros en la capital.
Las repercusiones también alcanzaron las actividades económicas y el transporte aéreo. El Aeropuerto Internacional de Tocumen suspendió temporalmente operaciones mientras se efectuaban revisiones en sus instalaciones. La Zona Libre de Colón también interrumpió sus actividades, en medio de las medidas preventivas adoptadas después del terremoto y ante la continuidad de los movimientos sísmicos.
Otra de las consecuencias del terremoto se registra en el suministro de agua potable de la ciudad de Panamá y sectores aledaños. El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) informó que varias plantas potabilizadoras presentan interrupciones o reducciones de producción, debido a fallas eléctricas relacionadas con la situación sísmica que afectaron las operaciones de estas instalaciones.

Entre las plantas afectadas se encuentra la Federico Guardia Conte, ubicada en Chilibre, que abastece a una parte importante de la capital y San Miguelito. Según el IDAAN, la instalación opera al 20% de su capacidad de producción, una condición que puede ocasionar irregularidades en el suministro. Aunque algunos sectores todavía cuentan con agua potable, la institución recomendó tomar previsiones y utilizar responsablemente las reservas disponibles.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) también registró el terremoto principal, aunque sus estimaciones de magnitud fueron superiores a las divulgadas por el Instituto de Geociencias de Panamá. Las diferencias responden a los procedimientos y datos utilizados por cada institución, que pueden actualizar sus cálculos conforme reciben nuevos registros de las estaciones sísmicas.
El fuerte movimiento también provocó avisos preventivos por la posibilidad de variaciones del nivel del mar en las costas del Pacífico. Las evaluaciones sobre el riesgo de tsunami se desarrollaron paralelamente a las inspecciones de edificios e infraestructura. El terremoto fue percibido incluso fuera de Panamá, mientras los organismos de protección civil mantienen el seguimiento de las condiciones de seguridad.
El presidente José Raúl Mulino pidió calma a la población y llamó a mantenerse informada mediante los canales oficiales. Las autoridades continúan recopilando información sobre daños materiales y posibles personas afectadas, mientras el Instituto de Geociencias mantiene el monitoreo de la actividad sísmica y de las réplicas que siguen registrándose en diferentes puntos del país.
