
El Sistema de Información del Programa de Registro Único Nacional de Personas con Discapacidad, con corte a agosto de 2026, registra 13.052 personas con discapacidad auditiva, informó el Ministerio de Salud y Deportes.
Fuente: ABI
Ante esta realidad y con el objetivo de fortalecer las competencias del personal médico, unificar criterios clínicos y consolidar una ruta nacional de atención equitativa y de calidad, esta cartera de Estado desarrolló el Simposio Nacional de Tamizaje y Diagnóstico Auditivo Neonatal Universal, en la ciudad de La Paz.
Durante el encuentro, se destacó la urgencia de actuar en la primera infancia, etapa en que la detección temprana es determinante, considerando que la hipoacusia congénita registra una prevalencia estimada de uno a tres casos por cada 1.000 nacidos vivos.
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En ese contexto, el Ministerio de Salud busca cumplir con el estándar internacional que establece realizar el tamizaje antes del primer mes de vida, confirmar el diagnóstico previo a los tres meses e iniciar la intervención oportuna antes de los seis meses de edad.
Según los datos censales la trascendencia de esta problemática en el país se dio de la siguiente manera: en el Censo 2012 se contabilizaron 59.454 personas de cinco años o más con dificultad permanente para oír; y en el Censo 2024 se identificaron 588.231 personas de la misma edad con alguna discapacidad, de las cuales 149.774 presentan dificultad auditiva permanente.
“Para responder a este desafío, Bolivia cuenta con un importante equipamiento técnico desplegado en el sistema público de salud disponiendo de equipos de emisiones otoacústicas en 110 establecimientos de salud de primer y segundo nivel en todo el país”, destacó el Ministerio de Salud.
Detalló que estos establecimientos cuentan con equipo de diagnóstico audiológico avanzado, incluyendo potenciales evocados auditivos y estudios complementarios para la confirmación diagnóstica.
Además, afirmó que desde esta cartera de Estado, el principal reto es articular de forma efectiva esta infraestructura y capacidad instalada, lo que implica contar con personal capacitado, equipos calibrados, protocolos estandarizados y un sistema fluido de referencia y contrarreferencia entre niveles de atención.
Por lo que comprometió el desarrollo integral de la niñez boliviana, garantizando un diagnóstico oportuno, equitativo y de calidad que permita eliminar barreras geográficas e institucionales en favor de la salud pública.
KCF/MCM
Fuente: ABI

