Los balseros advirtieron que más de 2.000 personas podrían quedar sin trabajo
Por Marco Mendoza

Los indígenas rechazan el trabajo de las dragas que contaminan el río/RRSS
Fuente: La Razón
La Asociación de Trabajadores Balseros de Riberalta, Beni, se declaró en estado de emergencia y rechazó el retiro de las balsas dedicadas a la extracción de oro en el río Madre de Dios, impulsado por pueblos indígenas que denuncian contaminación por mercurio.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
El representante del sector, Víctor Huari, afirmó que los operativos dejan sin sustento a numerosas familias y pidió la intervención de las autoridades para encontrar una solución al conflicto.
“Nos sentimos atemorizados, no queremos ni buscamos enfrentamientos. Esta es la fuente de sustento de nuestras familias”, manifestó Huari, quien cuestionó que el retiro de las balsas se haya iniciado por la fuerza. Asimismo, expresó su preocupación tras recibir reportes sobre una embarcación presuntamente quemada, información que no fue confirmada.
Por su parte, los pueblos indígenas Tacana, Ese Ejja, Cavineño, Machineri y Yaminahua exigen proteger sus territorios y las aguas del río frente a la actividad minera. Según un reporte del Cejis, en la zona habría al menos 270 balsas y más de 500 dragas.
Los balseros advirtieron que más de 2.000 personas podrían quedar sin trabajo y pidieron establecer un diálogo con las comunidades indígenas y las autoridades nacionales para encontrar una salida al conflicto.
La disputa enfrenta la defensa de las fuentes laborales con las demandas de protección territorial y ambiental ante la contaminación por mercurio.
En tanto, la Central Indígena de Pueblos Originarios de la Amazonía de Pando (CIPOAP) informó que las comunidades indígenas de la zona conformaron comités de defensa para acompañar el proceso y mantenerse alertas ante la posible permanencia de las embarcaciones mineras.
Fuente: La Razón
