Por Ernesto Estremadoiro Flores
Las reservas auríferas pasaron de 43,05 toneladas en abril de 2023 a 23,5 toneladas al 30 de abril de 2026. De este último volumen, 6,6 toneladas estaban comprometidas en operaciones contratadas en 2025, con entregas previstas entre junio y octubre de 2026. Al descontarlas, Jubileo calcula una posición de 16,9 toneladas libres de esas obligaciones, valoradas en unos $us 2.505 millones.
El diagnóstico corresponde al Análisis de Coyuntura Nº 58, fechado en septiembre de 2026 y elaborado con información del Banco Central de Bolivia (BCB).
La institución propone reformar la Ley Nº 1503 para restringir las ventas anticipadas, proteger una cantidad mínima de oro libre de compromisos y evitar su uso recurrente para financiar gastos ordinarios. Su conclusión es que la norma alivió la escasez de dólares, pero no corrigió los desequilibrios que la originaron.
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Compras que no compensaron las salidas
La Ley Nº 1503, promulgada el 5 de mayo de 2023, autorizó al BCB a comprar oro del mercado interno y realizar operaciones financieras internacionales con las reservas auríferas. También estableció un mínimo de 22 toneladas.
Entre mayo de 2023 y diciembre de 2025, el Banco Central adquirió aproximadamente 35,9 toneladas. Sin embargo, el saldo cayó de 43,05 a 22,3 toneladas. Para Jubileo, esa trayectoria muestra que predominó la reposición parcial del metal utilizado para obtener divisas.
El uso más intenso comenzó en 2023. Entre mayo y agosto se convirtieron 17 toneladas en dólares por $us 1.059,3 millones, mientras las compras internas alcanzaron apenas 0,07 toneladas. El año terminó con 23,51 toneladas en reservas.
En 2025, el BCB compró 17,3 toneladas y vendió 17,9 toneladas por $us 2.028,3 millones. Según el informe, parte de las divisas obtenidas se destinó a financiar importaciones de combustibles.
El documento advierte que las compras y ventas no permiten reconstruir de manera exacta cada saldo mediante una simple resta. También intervienen procesos de refinación, oro en tránsito, liquidaciones y ajustes operativos.
El oro registrado y el comprometido
Las tres operaciones de venta futura vigentes en abril habían permitido recibir anticipadamente $us 737,6 millones durante 2025, a cambio de comprometer la entrega de 6,6 toneladas.
Los contratos contemplaban 4,3 toneladas con vencimiento el 15 de junio de 2026; 1,1 toneladas el 27 de agosto; y 1,2 toneladas el 9 de octubre. Estos plazos corresponden a las obligaciones registradas al corte del análisis.
La diferencia es relevante: las 23,5 toneladas contabilizadas incluían metal asociado a entregas futuras. El indicador de 16,9 toneladas elaborado por Jubileo descuenta esos compromisos y el incumplimiento del mínimo legal.
Además, al precio de cierre de abril, el oro comprometido valía aproximadamente $us 978,3 millones, unos $us 240,7 millones más que los recursos recibidos originalmente.
Más valor no equivale a más dólares
Al cierre de abril, las reservas de oro estaban valoradas en $us 3.485,9 millones. De las 23,5 toneladas, 19,4 se encontraban depositadas o invertidas en el exterior y 4,1 permanecían en bóvedas del BCB.
Jubileo sostiene que el aumento de la cotización internacional elevó el valor del oro conservado, pero no generó automáticamente dólares disponibles para pagar importaciones, deuda externa o atender el mercado cambiario.
El BCB también reconoció, en su informe del primer cuatrimestre, que la concentración de más del 93% de las reservas en oro limitaba la liquidez y la diversificación. Su planteamiento fue reducir esa participación mediante la conversión de metal en divisas, para fortalecer los activos líquidos y respaldar una política cambiaria más flexible.
Escenarios hipotéticos, no pérdidas comprobadas
El estudio estima que, si Bolivia hubiera conservado las 43,05 toneladas iniciales, su valor habría alcanzado aproximadamente $us 6.381 millones al precio de abril de 2026. La diferencia frente al oro registrado rondaría los $us 2.900 millones.
Un segundo escenario supone que todas las compras se hubieran acumulado sin ventas. Bajo esa condición, el saldo habría llegado a 81,25 toneladas, con una diferencia de valor superior a $us 8.560 millones frente a lo observado.
Riesgos monetarios y del mercado aurífero
Jubileo también advierte que las compras internas, pagadas en bolivianos, pueden aumentar la liquidez y reforzar presiones inflacionarias si el BCB no retira ese dinero mediante otras operaciones.
En el sector aurífero, recoge una caída de la producción registrada de 46,6 toneladas en 2023 a 21,5 toneladas en 2024, seguida de una recuperación parcial a 28,9 toneladas en 2025. Las exportaciones bajaron de 40,8 a 9,4 toneladas entre 2023 y 2024.
Cambios propuestos y actualización del BCB
La fundación recomienda combinar un mínimo de oro libre de obligaciones con otro de divisas líquidas; limitar las ventas anticipadas y exigir planes de reposición; y publicar mensualmente los compromisos, vencimientos, costos de custodia y rendimientos.
También propone restringir la monetización del oro para importaciones recurrentes de combustibles, pagos ordinarios de deuda o déficits fiscales, y reservarla para emergencias excepcionales. Estas medidas, sostiene, deben acompañarse de correcciones fiscales, energéticas y cambiarias.
Recientemente el BCB informó que las reservas auríferas alcanzaron 24,3 toneladas al 31 de agosto de 2026, equivalentes a $us 3.457,2 millones. Es una recuperación de 0,8 toneladas frente a abril, aunque el volumen seguía por debajo del registrado antes de aplicar la ley.

