Influenza tipo B predomina en La Paz en medio del aumento de las infecciones respiratorias


Las infecciones respiratorias aumentaron de 18.859 a cerca de 24.000 casos en una semana. La influenza B representa el 72% de los virus de influenza detectados.

Influenza tipo B predomina en La Paz en medio del aumento de las infecciones respiratorias

Fuente: El Deber



Por Erika Segales

 

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Fiebre alta, dolores intensos en el cuerpo y tos que puede durar hasta tres semanas son algunos de los síntomas de la influenza tipo B, que predomina entre los virus de influenza detectados en La Paz. La alerta se conoce en medio de un aumento del 28% de las infecciones respiratorias en el departamento, según el reporte oficial.

“En el tema de los virus que corresponde a lo que son la influenza, la influenza tipo B es la que está en este momento circulando con mayor cantidad, un 72%; la influenza tipo A, con 16%; la H3N2, con un 8%, y la H1N1, con el 4%”, informó Marcelo Parra Gutiérrez, jefe de la Unidad de Epidemiología e Investigación del Servicio Departamental de Salud (Sedes) La Paz.

Según el reporte epidemiológico de la semana 40, correspondiente al periodo del 4 al 10 de octubre, las infecciones respiratorias agudas (IRA) pasaron de 18.859 a aproximadamente 24.000 casos. En el mismo periodo, las neumonías aumentaron de 364 a 384 casos.

Ante este panorama, el Sedes recomendó reforzar las medidas de prevención: abrigarse ante los cambios de temperatura, utilizar barbijo si se presentan síntomas respiratorios y evitar asistir a clases o al trabajo mientras se está enfermo. También insistió en la importancia de la vacunación contra la influenza, especialmente entre los grupos vulnerables.

¿Qué síntomas provoca la influenza tipo B?

Entre los principales síntomas de la influenza figuran la fiebre elevada, los escalofríos, los dolores musculares y articulares y el agotamiento intenso, además del dolor de cabeza, la congestión nasal, el dolor de garganta y la tos seca.

Parra advirtió que las molestias pueden prolongarse incluso después de que disminuye la fiebre. “Nos pone con dolor de cuerpo muy exacerbado y nos deja una tos residual que puede durar una, dos, tres semanas después de que hemos cursado (la enfermedad)”, explicó.

El especialista señaló que los cambios bruscos de temperatura, con días calurosos y noches frías, ocasionan una disminución de las defensas.