Pedro Rivero Mercado: una vida dedicada al periodismo, la literatura y el pensamiento


Su formación jurídica en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno le proporcionó otra perspectiva sobre la sociedad y las instituciones. Además de abogado, ejerció la docencia universitaria, una actividad que complementó su trabajo intelectual y su permanente vinculación con la vida pública

Pedro Rivero Mercado: una vida dedicada al periodismo, la literatura y el pensamiento
Pedro Rivero Mercado una vida dedicada al periodismo y la literatura

 

Fuente: El Deber



Este lunes 19 de octubre de 2026 se cumplirán 95 años del nacimiento de Pedro Rivero Mercado, abogado, escritor y periodista cuya trayectoria quedó profundamente vinculada a la historia de la prensa nacional y, de manera particular, al desarrollo de Santa Cruz de la Sierra. A una década de su fallecimiento, recordado hace algunos meses, su figura permanece asociada a una obra que trascendió el ejercicio cotidiano del periodismo para convertirse en parte de la memoria institucional y cultural del país.

Su vida estuvo marcada por la palabra, entendida como instrumento para informar, interpretar la realidad y participar en el debate público. Desde el ámbito jurídico hasta la creación literaria y la dirección periodística, Rivero Mercado cultivó distintas facetas profesionales que encontraron en la comunicación su principal espacio de proyección.

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El hombre que transformó un periódico en una institución

El capítulo central de su trayectoria fue, sin duda, su relación con EL DEBER. El 11 de febrero de 1965, Rivero Mercado asumió la conducción del periódico fundado por Lucas Saucedo Sevilla. A partir de entonces, comenzó una etapa de transformación que, con el paso de los años, llevaría a aquel medio impreso a consolidarse como uno de los principales referentes informativos de Bolivia.

Su labor no se limitó a dirigir una redacción. Supo comprender que el periódico debía crecer junto con la sociedad a la que servía, acompañar sus cambios y registrar los acontecimientos que definían su historia. Bajo su liderazgo, EL DEBER amplió su alcance y fortaleció su presencia pública, hasta convertirse en un grupo multimedia con proyección nacional e internacional.

Durante más de seis décadas de ejercicio periodístico, Rivero Mercado defendió la importancia de la libertad de expresión, la independencia editorial y el derecho de la ciudadanía a estar informada. Su concepción del oficio quedó resumida en una frase que pronunció en una entrevista en 2011: “El periodismo es algo que llevo en la sangre, esa es la única explicación, es una especie de alimento espiritual para mí”.

La frase retrata una vocación que no parecía conocer horarios ni jubilación. Para él, el periódico era mucho más que una empresa: constituía un espacio de servicio público, una tribuna para el debate y un registro permanente de la vida colectiva.

El escritor que retrató el alma cruceña

Pero reducir a Pedro Rivero Mercado a su faceta de director periodístico sería desconocer una dimensión esencial de su personalidad. También fue un escritor prolífico que encontró en la literatura una manera de explorar las costumbres, el habla, las contradicciones y el carácter de su tierra.

Los gorriones del barrio
Una de sus novelas más representativas, vinculada al universo cotidiano y popular de Santa Cruz. Su literatura prestó atención a los personajes comunes, a sus vivencias y a las e0xpresiones culturales que dan identidad a una comunidad.

Las tres perfectas solteras
Entre sus obras más conocidas, refleja su incursión en la narrativa y su interés por las relaciones humanas y las particularidades de la sociedad que conoció de cerca.

Que Dios lo tenga donde no estorbe
Otra de sus novelas destacadas, cuyo título revela el tono expresivo y la inclinación por las fórmulas del habla cotidiana que caracterizaron parte de su producción literaria.

A estos títulos se suman Empate a tres, Retrato de un canalla, Don Quijote de La Guardia y sus libros de poesía, entre ellos Pataperreando, Por hacer macanas y Las palomas contra las escopetas. Su producción abarcó la novela, la poesía y otros géneros, con una marcada atención a la cultura regional.

El valor de esa obra reside también en su aporte a la preservación de la identidad cruceña. Rivero Mercado formó parte de una generación de autores interesados en rescatar el habla popular y las tradiciones literarias de Santa Cruz, incorporándolas a la literatura boliviana sin despojarlas de su autenticidad.

En sus páginas, el lenguaje cotidiano adquirió dignidad literaria. Las expresiones propias de la región, sus personajes y sus maneras de entender el mundo encontraron un espacio de representación que contribuyó a conservar una parte importante del patrimonio cultural cruceño.

El abogado, el académico y el diplomático

Su formación jurídica en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno le proporcionó otra perspectiva sobre la sociedad y las instituciones. Además de abogado, ejerció la docencia universitaria, una actividad que complementó su trabajo intelectual y su permanente vinculación con la vida pública.

Su trayectoria también tuvo una dimensión internacional. Representó a Bolivia como embajador en Francia y desempeñó funciones diplomáticas vinculadas a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). En 2005 ingresó como miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua, en reconocimiento a su contribución al periodismo y a las letras.

Los reconocimientos oficiales acompañaron su recorrido. En 1995 recibió el Premio Nacional de Periodismo y, en 1996, la condecoración del Cóndor de los Andes. En 2010, la Asociación Nacional de la Prensa le otorgó el Premio Libertad, distinción relacionada con los valores que defendió durante su prolongada carrera.

Una ausencia que no borró su legado

Pedro Rivero Mercado falleció el 13 de junio de 2016, en Santa Cruz de la Sierra, a los 84 años. Su partida produjo pesar en los ámbitos periodístico, literario y cultural, pero también abrió una etapa de reflexión sobre la dimensión de su legado y el significado de una vida consagrada al trabajo intelectual.

Diez años después, la conmemoración de su fallecimiento, evocada en junio de 2026, permitió volver sobre una trayectoria que dejó marcas en diferentes generaciones. Ahora, el aniversario de su nacimiento ofrece otra oportunidad para recorrer su historia desde la perspectiva de los 95 años que habría cumplido este 19 de octubre.

Su legado no se encuentra únicamente en los libros publicados ni en las páginas del periódico que dirigió durante décadas. También permanece en la evolución de EL DEBER, en la memoria de quienes compartieron con él las tareas de redacción, en los lectores que encontraron en sus publicaciones una referencia informativa y en quienes reconocen en su obra literaria una expresión de la identidad regional.

La historia de Pedro Rivero Mercado es, en buena medida, la historia de una vocación que supo manifestarse en distintos escenarios sin perder su centro: la palabra. Como periodista, la empleó para narrar y examinar la realidad; como escritor, para explorar el alma humana y preservar las expresiones de su tierra; como abogado, académico y diplomático, para participar en espacios de formación, cultura y representación nacional.

A los 95 años de su nacimiento, Pedro Rivero Mercado permanece en la memoria de Santa Cruz y de Bolivia como un hombre de letras y de prensa cuya obra trascendió su tiempo. Su vida recuerda que las instituciones pueden evolucionar, los formatos de comunicación pueden cambiar y las generaciones pueden sucederse, pero el valor de una palabra comprometida con la sociedad conserva su vigencia.

Porque hay trayectorias que no terminan con la desaparición física de sus protagonistas. Continúan en las obras que dejan, en las instituciones que contribuyeron a construir y en la memoria de una sociedad que vuelve a ellas para comprender su propio camino.

Fuente: El Deber