Hasta fines de octubre el Senado y Diputados debe conformar las nuevas directivas camarales, tener las listas acreditadas de las jefaturas de bancadas y los primeros días de noviembre realizar las sesiones preparatorias para el periodo 2026-2027.
En los últimos días del primer periodo de la actual Asamblea Legislativa surge un escenario de tensiones, en medio de acusaciones y disputas por un cupo en las directivas camarales y por las jefaturas de bancadas parlamentarias, en especial, en la bancada opositora de Libre. Este escenario de conflictos internos retrasa el proceso para seleccionar y designar al nuevo fiscal general del Estado, mientras corre el plazo del interinato del fiscal José Armando Urioste que concluye el 4 de enero de 2027.
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Y son los propios legisladores que, conscientes del hecho, confirmaron que no existe ningún avance concreto en la tarea para elegir un nuevo fiscal. Han pasado 18 días desde que Urioste fue posesionado en el cargo y aún no se conformó la Comisión mixta de Justicia Apelan a que el presidente de la Asamblea, Edmand Lara, convocque a sesión
El foco de tensión está en Libre que se dividió en dos bancadas: los “orgánicos” o fieles a Jorge Tuto Quiroga que eligieron a Lissa Claros como la jefa de bancada, y los “disidentes” liderados por Rafael López, que son de Demócratas y el FRI y que llegaron bajo la Alianza Libre.
Ambos aseguran tener legalidad y cada uno espera el visto bueno de la directiva camaral para optar por los dos cupos que son para su bancada: la segunda vicepresidencia y la segunda secretaría.
“Libre es una alianza inscrita en el Órgano Electoral y liderada por Tuto Quiroga y yo estoy acreditada por el comité ejecutivo de la alianza. Yo soy la voz oficial e institucional de la Alianza Libre”, aseguró Claros a EL DEBER.
De su lado, el diputado López dijo que el 51% de la bancada –“con dos notarios de fe pública”– lo ha elegido como jefe de bancada de Libre. “Nosotros ya hemos presentado nuestra carta de acreditación a Diputados. Ellos (la bancada de Claros) se han elegido entre gallos y medianoche, saben que han perdido”.
En el caso de las presidencias de cámaras, el único nombre confirmado para la presidencia de Diputados es de Roberto Castro que, según sus colegas está en abierta campaña para ser reelecto, aunque sobre él pesan denuncias de nepotismo. En Senado se perfila la segunda gestión de Diego Ávila.
Desde Súmate, el diputado Diego Bráñez afirmó que su bancada va a exigir ser parte de la directiva camaral. “Nosotros vamos a pelear por lo que nos corresponde: estar en la directiva, tener una comisión y un comité”.
¿Y el nuevo fiscal?
En ese marco, cada día se posiciona más la idea de que la tarea de elegir un nuevo fiscal debe estar a cargo de las nuevas directivas camarales y de comisiones, es decir, después que se inaugure el segundo periodo para la gestión legislativa 2026-2027.
“Lamentablemente nos ha tocado este interinato justo en este trance de la gestión legislativa. Yo creo que va a ser la nueva directiva de Diputados y Senadores y las nuevas comisiones que van a realizar este proceso. Si existe voluntad, podemos aprobar la convocatoria en una semana. Yo sugeriría que se haga en los primeros días de la próxima legislatura”, afirmó Claros y agregó que esta tarea “no puede ser contaminada por intereses de algunos que quieran seguir en las comisiones o manejando alguna de las cámaras”.
La diputada, Claudia Bilbao, del PDC afirmó que lo más prudente sería que todo el trabajo para la designación de un nuevo fiscal general esté a cargo de las nuevas directivas camarales y de las presidencias de las comisiones de Justicia y Constitución de ambas cámaras.
“Las comisiones de Justicia y de Constitución del Senado y Diputados, son los que tienen que sacar la convocatoria para elegir a nuevo fiscal y éstos (los presidentes) ya está de salida, entonces creo que acortando los plazos se puede salir adelante con la elección del fiscal”, afirmó Bilbao a EL DEBER.

