Mueren ocho presos en amotinamientos en Ecuador


Las autoridades también reportan al menos 10 personas heridas y afirman que los responsables fueron identificados.

Los amotinamientos se registraron en las cárceles de Pichincha y Cotopaxi. (Imagen de archivo)Imagen: Luis Suarez/AFP/Getty Images

Ocho presos murieron este jueves (22.10.2026) en amotinamientos en dos cárceles de Ecuador, informó el organismo encargado de administrar las prisiones (SNAI).

En las afueras de la cárcel de Pichincha, decenas de familiares de reclusos exigían información, constató un periodista de la AFP. Dos ambulancias permanecían en la entrada de la prisión, ubicada en el norte de Quito.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Las cárceles ecuatorianas, algunas bajo control militar, se convirtieron en escenarios de masacres que dejan más de 500 reclusos muertos desde 2021.

Bandas del narcotráfico se disputan su control y ordenan desde allí asesinatos y extorsiones.

En la penitenciaría de Cotopaxi «se reportó el fallecimiento de cuatro personas privadas de libertad» y en la cárcel de Pichincha, en la capital ecuatoriana, murieron otras cuatro, señaló el SNAI en un comunicado.

Diez personas resultaron heridas, agregó el organismo.

Las autoridades no han proporcionado más información sobre los amotinamientos, pero señalaron que los responsables fueron identificados y serán trasladados a la cárcel de máxima seguridad El Encuentro, construida por el gobierno de Daniel Noboa para los criminales más buscados del país.

Hacinamiento en cárceles

«El Bloque de Seguridad mantiene activos los protocolos de seguridad» en las cárceles de Pichincha y Cotopaxi, anotó el SNAI.

Las cárceles ecuatorianas albergan unas 38.200 personas, casi 7.000 más de las que pueden recibir, según cifras oficiales.

A mediados de octubre, el gobierno inició un plan de clasificación de presos según su peligrosidad para su separación de otros reclusos o traslado a otras cárceles.

La iniciativa también incluye el entrenamiento de 52 militares y policías retirados como guías penitenciarios.

Como parte de su política de mano dura contra las bandas, Noboa pretende construir una nueva cárcel de máxima seguridad con capacidad para unos 15.000 reclusos.

Según Reimberg, la cárcel estará lista dentro de unos 15 meses.

mg (afp, El Comercio)