
El gobernador de La Paz, Luis Revilla, pidió este viernes a los panificadores tomar en cuenta la capacidad económica de la población antes de aplicar el incremento del precio del pan de batalla a Bs 1, y planteó la necesidad de buscar alternativas que eviten un mayor impacto en el bolsillo de las familias bolivianas.
Fuente: ABI
La autoridad sostuvo que la decisión sobre el costo de este alimento de consumo diario no debe limitarse a las necesidades del sector panificador, sino considerar también cuánto puede pagar la población.
“No se trata sólo de subir precios, sino del costo que verdaderamente la población está dispuesta a pagar, y eso tienen que considerarlo los panificadores”, manifestó Revilla, al advertir que un precio superior al actual podría resultar inaccesible para parte de los consumidores.
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En ese contexto, el gobernador recordó que existe un acuerdo entre el Gobierno nacional y los panificadores, y expresó su expectativa de que se mantenga para evitar mayores perjuicios económicos a la ciudadanía.
“Entiendo que ha habido un acuerdo entre el Gobierno y panificadores. Ojalá se pueda mantener ese precio establecido, de tal manera que no signifique un mayor perjuicio para la ciudadanía”, afirmó.
Revilla también manifestó su preocupación por los conflictos entre panificadores y comercializadores, y expresó su esperanza de que las diferencias se resuelvan en las próximas horas, con el fin de generar certidumbre sobre el precio y la disponibilidad del producto.
“Espero que en el curso de estas horas todo se pueda estabilizar a partir de la oferta y demanda”, señaló.
La autoridad reiteró que las decisiones sobre el precio del pan de batalla deben considerar tanto las condiciones del sector productivo como la realidad económica de los hogares, debido a que se trata de un alimento básico en la canasta familiar.
El pronunciamiento se produce en medio de las diferencias en torno al precio del pan, un producto de consumo cotidiano cuyo costo incide directamente en el presupuesto de las familias bolivianas.
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