La alianza opositora llega dividida a su primer año en la Asamblea Legislativa. Rafael López y Lissa Claros se atribuyen la jefatura en Diputados, mientras Tuto Quiroga y Juan Pablo Velasco piden que el legislador sea separado del cargo.
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El lunes, Lissa Claros anunció que fue elegida jefa de bancada, con Patricia Arancibia como subjefa. Sostuvo que la convocatoria emanó del Comité Ejecutivo de Libre y que la elección cumplió los requisitos establecidos.
Sin embargo, el martes, a las 10:00, los legisladores de Demócratas y del Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), distanciados del ‘tutismo’ desde agosto, ratificaron a Rafael López como jefe titular y a Aurora Patiño como alterna. El diputado José Maldonado defendió la votación y señaló que el acta incluye las firmas de los participantes, con dos notarios para respaldar el procedimiento.
Libre cuenta con 78 parlamentarios entre titulares y suplentes. Para elegir a su jefatura se requieren 40 votos. Según el acta de la votación que favoreció a López, 41 legisladores participaron y firmaron la decisión. Además, se conoció que 20 de los 24 diputados uninominales de Santa Cruz, entre titulares y suplentes, respaldaron esa opción.
Sin embargo, tras la publicación del nombre de Rafael López en la lista de 15 personas con visa revocada a Estados Unidos, la jefatura nacional de la alianza determinó pedir a la Asamblea Legislativa Plurinacional que el diputado sea retirado del cargo.
El expresidente Jorge Quiroga y el gobernador cruceño Juan Pablo Velasco solicitaron al presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Castro, que López sea separado de la Cámara Baja, argumentando que la corrupción y el narcotráfico dañan al país y pidieron la misma celeridad con la que se trató la suspensión del exfiscal general Róger Mariaca.Si prospera el pedido del ‘tutismo’ ante la ALP, la jefatura de la bancada de diputados de Libre quedará en vilo.
Nuevas directivas con plazo hasta el 6 de noviembre
La renovación de las directivas de las cámaras de Diputados y Senadores debe concretarse hasta el 6 de noviembre de 2026, dos días antes de que se cumpla un año de gestión reglamentaria de sus actuales autoridades.
El plazo aumenta la presión sobre las fuerzas políticas, que mantienen reuniones y negociaciones para definir candidaturas y planchas. Entre ellas están el Partido Demócrata Cristiano (PDC), la Alianza Libre y Unidad, que buscan acuerdos para la distribución de espacios.
En ese escenario, la fractura de Libre en Diputados puede complicar la definición de una candidatura común. Mientras el grupo que respalda a Lissa Claros plantea no descartar la presidencia de ambas cámaras, los legisladores que eligieron a Rafael López también anunciaron una agenda parlamentaria propia.
La ALP tiene programada su sesión de honor para el 8 de noviembre, fecha en la que concluye el año de gestión de las directivas camarales. Las negociaciones serán decisivas.
