Blooming se apaga: de un gran inicio de año a una crisis que preocupa


La Academia cruceña acumula nueve partidos sin ganar, viene de caer ante GV San José y cada vez se aleja más de la clasificación a un torneo internacional. El equipo de Cristian Paulucci tendrá una semana para preparar su visita a Real Tomayapo, mientras la distancia con la zona de descenso también enciende las alarmas.

Blooming se apaga: de un gran inicio de año a una crisis que preocupa

Blooming no levanta cabeza.

Fuente: El DEBER



Por Pedro Rivero de Ugarte

Blooming atraviesa uno de sus momentos más complicados de la temporada. La Academia cruceña volvió a tropezar el pasado sábado, esta vez ante GV San José, que se impuso por 2-1 en Oruro, y prolongó una racha negativa que comienza a generar preocupación entre sus hinchas.

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El equipo celeste no gana desde el 12 de septiembre y ya acumula nueve partidos sin conocer la victoria. La falta de resultados ha golpeado sus aspiraciones en el torneo todos contra todos de la División Profesional y amenaza con dejarlo fuera de la pelea por un boleto a una competición internacional.

Lo llamativo es que el año había comenzado de una manera muy diferente para el conjunto académico. Bajo la conducción de Mauricio Soria, Blooming mostró un buen rendimiento futbolístico y se presentó como un equipo competitivo, respaldado por un plantel bastante nutrido, con alternativas para afrontar los distintos desafíos de la temporada.

Sin embargo, con el paso de los meses, aquel equipo que ilusionaba comenzó a apagarse. El rendimiento colectivo perdió regularidad, los resultados dejaron de acompañar y la Academia fue perdiendo protagonismo, en un proceso que terminó desencadenando cambios en la dirección técnica.

Tras la etapa de Soria, Raúl Gutiérrez asumió la conducción del equipo, pero su paso no consiguió consolidar el rumbo que buscaba la institución. Posteriormente, Erwin Sánchez tomó las riendas con la misión de recuperar la competitividad del plantel y devolverle al equipo la regularidad que había mostrado en sus mejores momentos.

La etapa de Sánchez tampoco terminó con los problemas deportivos. Finalmente, la dirigencia apostó por el argentino Cristian Paulucci, quien llegó con el desafío de enderezar el camino de un equipo que había perdido confianza y necesitaba reencontrarse con la victoria.

No obstante, el cambio de entrenador todavía no ha dado los resultados esperados. Desde la llegada de Paulucci, Blooming disputó siete partidos, con un saldo de dos empates y cinco derrotas. Si bien la racha sin victorias del equipo es de nueve encuentros, siete de ellos corresponden a la etapa del entrenador argentino.

Durante ese periodo, el equipo recibió once goles y apenas marcó cuatro. La diferencia evidencia los problemas que atraviesa la Academia para encontrar equilibrio entre sus líneas, sostener su rendimiento defensivo y recuperar la contundencia que necesita en el área rival.

La última derrota ante GV San José representó otro golpe para un plantel que necesitaba sumar para cambiar el ambiente. Perder ante el colero aumentó las dudas sobre el funcionamiento del equipo y volvió a poner en evidencia la urgencia de encontrar soluciones.

Ahora, Blooming tendrá una semana completa para preparar su próximo compromiso. El lunes 2 de noviembre visitará a Real Tomayapo en Tarija, desde las 17:15, por la fecha 24 del campeonato todos contra todos, en un encuentro que puede resultar importante para intentar cambiar la dinámica negativa.

El tiempo de trabajo será fundamental para Paulucci y su cuerpo técnico. La prioridad estará en corregir los errores que se repiten partido tras partido, recuperar la confianza de los futbolistas y encontrar una estructura que permita al equipo competir con mayor solidez.

Uno de los principales desafíos será mejorar la producción ofensiva. Los cuatro goles anotados en los siete encuentros dirigidos por el entrenador argentino muestran las dificultades que ha tenido Blooming para convertir sus oportunidades y traducir su esfuerzo en resultados.

En defensa, el panorama también exige ajustes. Los once tantos recibidos durante esta misma etapa reflejan que el equipo no ha logrado encontrar la estabilidad necesaria para sostener los partidos, una situación que termina condicionando sus posibilidades de sumar puntos.

Mientras tanto, la clasificación a un torneo internacional comienza a complicarse cada vez más. La Academia necesita recuperar terreno en la tabla y evitar que los equipos que pelean por los puestos de privilegio amplíen su ventaja en esta etapa de la competición.

Pero la preocupación no se limita a la lucha por una clasificación internacional. Blooming quedó a ocho puntos de la zona de descenso, una distancia que obliga al equipo a mirar también la parte baja de la tabla y a evitar que la mala racha tenga consecuencias todavía más graves.

Por ahora, Paulucci continúa contando con el respaldo de la dirigencia, aunque la falta de victorias aumenta la presión sobre su trabajo. El entrenador tendrá que aprovechar los días disponibles para encontrar respuestas y demostrar que el equipo puede salir del momento adverso.

El contraste entre el buen inicio de año y la actualidad de Blooming es evidente. De la mano de Soria, con un plantel amplio y un rendimiento que despertaba expectativas, la Academia parecía encaminada a ser protagonista; ahora, tras pasar por Gutiérrez, Sánchez y Paulucci, necesita recuperar su identidad futbolística.

La visita a Real Tomayapo aparece como una nueva oportunidad para comenzar a cambiar la historia. Blooming está obligado a reaccionar, sumar puntos y recuperar la confianza si pretende mantener vivas sus aspiraciones internacionales y alejarse de la zona de peligro. El margen de error se reduce y la Academia necesita demostrar que todavía puede revertir una temporada que se le está escapando de las manos.