Francia: cientos de miles de manifestantes contra el alto costo de la vida; algunos enfrentamientos


Cientos de miles de personas se manifestaron en Francia por tercer sábado consecutivo en el «acto III» de una movilización contra el alto costo de la vida, la cual derivó en algunos enfrentamientos en varias ciudades al final de la jornada.

Por:RFI con AFP

Personas asisten a una manifestación organizada por sindicatos —en el marco de protestas a nivel nacional convocadas por el movimiento de los «chalecos amarillos», al que se han sumado estudiantes franceses de secundaria y universitarios— contra el costo de la vida y el aumento de los precios del combustible, en Marsella, Francia, el 31 de octubre de 2026. REUTERS/Manon CruzPersonas asisten a una manifestación organizada por sindicatos —en el marco de protestas a nivel nacional convocadas por el movimiento de los «chalecos amarillos», al que se han sumado estudiantes franceses de secundaria y universitarios— contra el costo de la vida y el aumento de los precios del combustible, en Marsella, Francia, el 31 de octubre de 2026. REUTERS/Manon Cruz REUTERS – Manon Cruz



Fuente: RFI

Ante el temor a los llamamientos a la «revolución» o a la «insurrección» difundidos en las redes sociales con motivo de Halloween, las autoridades desplegaron nada menos que 70.000 efectivos de las fuerzas del orden para evitar que se repitieran los actos de violencia y los saqueos del 17 de octubre.

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Al igual que la semana anterior, también prohibieron las marchas en los centros de las ciudades. Según informaron, se contabilizó un total de 320.000 personas en las calles de todo el país —70.000 de ellas en París— durante esta tercera jornada de manifestaciones, convocadas por estudiantes de secundaria y universitarios, los «chalecos amarillos» y los sindicatos.

La plataforma intersindical juvenil, que agrupa a sindicatos y asociaciones representativas de los estudiantes de secundaria y universitarios, cifró la participación en cerca de medio millón de personas, 200.000 de ellas en París. El sábado pasado, las autoridades contabilizaron 410.000 manifestantes en todo el país, mientras que los organizadores elevaron la cifra a 800.000.

En París, bajo un sol radiante, los manifestantes marcharon portando pancartas con lemas como «alerta climática y carestía de la vida» o «no queremos pasarnos la vida ganándonos la vida», a lo largo del único recorrido autorizado por la policía en barrios residenciales del este de la ciudad. El final de la manifestación dio lugar a enfrentamientos: se lanzaron objetos contra las fuerzas del orden, que respondieron con gases lacrimógenos. Incidentes similares se produjeron al final de la jornada en Lyon (centro-este), Rennes (oeste), Marsella (sureste) y Toulouse (suroeste).

– «Estado policial» –

En este día de Halloween, en muchas de las marchas, los disfraces de Spiderman, Frankenstein y el Joker, las máscaras de Batman y los sombreros de pirata se mezclaron con las pancartas de los sindicatos o del partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI), así como con banderas francesas y palestinas. «Decimos no al coste de la vida, no a la extrema derecha; sí a las reivindicaciones de los estudiantes de secundaria, sí a la voz de los ciudadanos», declaró por su parte Camille Guérin, una manifestante de 31 años en Nantes (oeste).

A las reivindicaciones de los estudiantes —que piden más recursos para la educación y protestan contra el encarecimiento de la vida— se sumó la preocupación por el aumento del racismo, tras un atentado ocurrido el 23 de octubre en la región parisina que dejó un muerto y siete heridos. El sospechoso, de 39 años, admitió haber «apuntado específicamente a personas (…) de perfil musulmán, africano o norteafricano».

Este ataque ha avivado las tensiones a seis meses de las elecciones presidenciales, en las que la candidata de extrema derecha Marine Le Pen figura como favorita, según los sondeos. En toda Francia, los manifestantes criticaron al gobierno por no haber autorizado las protestas en los centros de las ciudades. «Macron ha relegado las reivindicaciones sociales a la periferia de su mandato», lamentó Adèle Tellez, dirigente parisina del sindicato CGT.

«Me asusta ver lo que ocurre en esta democracia francesa; se está instaurando un Estado policial», afirmó Eloïse, de 35 años, en Toulouse, donde no se autorizó ninguna manifestación. Desde mediados de septiembre, varios manifestantes —incluidos menores de edad— han sufrido heridas graves o mutilaciones en el contexto de operaciones de mantenimiento del orden. Según el ministro del Interior, 1.193 policías y gendarmes resultaron heridos.

– «Seis-siete» –

Las autoridades han advertido sobre posibles altercados durante la noche. «La excusa de la noche de Halloween no será un motivo legítimo para ocultar el rostro en el espacio público» con el fin de «provocar disturbios», advirtió el ministro del Interior, Laurent Nuñez. Diversas organizaciones han hecho un llamamiento a continuar con el movimiento, proponiendo, entre otras acciones, bloquear institutos y universidades el martes y el jueves.

Asimismo, los sindicatos han convocado una jornada de huelga para el próximo jueves, y la coordinación de los «chalecos amarillos» ha instado a llevar a cabo un «seis-siete popular», prolongando «el movimiento los días 6 y 7 de noviembre». Esta ola de protestas, que surgió a mediados de septiembre en los institutos para exigir más recursos para la educación, se ha extendido desde entonces por Europa.

El sábado, estaban previstas manifestaciones en una treintena de ciudades alemanas, convocadas por el movimiento juvenil «GenZ regelt!» («¡La Generación Z toma el mando!»). En Italia, cientos de miles de estudiantes y trabajadores salieron a la calle el viernes para reclamar una mayor financiación para los centros educativos y medidas frente al aumento del coste de la vida.

Fuente: RFI