El acuerdo se concretó durante el Foro de Alto Nivel “Voces Andinas y Centroamericanas en Acción Integral por la Salud Sexual y Reproductiva”, realizado el 28 de octubre en Lima, Perú.

La fotografía del encuentro. Foto: ORAS-CONHU
Representantes de diez países de América Latina acordaron en Lima una agenda regional para reducir la mortalidad materna, prevenir el embarazo adolescente y garantizar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva.
El compromiso establece una hoja de ruta con metas hacia 2030.
El acuerdo se concretó durante el Foro de Alto Nivel “Voces Andinas y Centroamericanas en Acción Integral por la Salud Sexual y Reproductiva”, realizado el 28 de octubre en la capital peruana.
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El encuentro fue organizado por el Organismo Andino de Salud-Convenio Hipólito Unanue (ORAS-CONHU), junto con la Secretaría Ejecutiva del Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica (SE-COMISCA).
La actividad también contó con el respaldo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Las delegaciones de Bolivia, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela analizaron los avances y desafíos relacionados con dos problemas que afectan a la región: las muertes maternas evitables y los embarazos en niñas y adolescentes.
Uno de los principales resultados fue la articulación de las estrategias de la región andina y Centroamérica.
Los participantes coincidieron en que las desigualdades territoriales, los factores sociales y las brechas de acceso a la salud, especialmente en comunidades rurales y amazónicas, exigían respuestas coordinadas.
Durante el foro también se destacó la importancia de fortalecer la atención primaria y modernizar los sistemas sanitarios. Entre las herramientas presentadas figuram los Cuidados Obstétricos y Neonatales de Emergencia (CONE) y los tableros digitales de información, destinados a identificar riesgos durante el embarazo y mejorar la capacidad de respuesta de los servicios de salud.
Las delegaciones identificaron como desafíos la asignación de presupuestos sostenibles, la eliminación de barreras legales para acceder a servicios integrales y la prevención de la maternidad infantil forzada, vinculada a situaciones de violencia sexual.
Participación juvenil
La participación de representantes juveniles fue otro de los ejes del encuentro. Durante la sesión “Voces Jóvenes Diversas en Acción”, activistas y delegados de distintos países expusieron sus demandas y propuestas sobre derechos sexuales y reproductivos.
El foro también reconoció a los equipos destacados del Primer Hackatón Creativo de Prevención del Embarazo en Adolescentes 2026. Por Bolivia fue distinguido el equipo Bolivia 3, integrado por Wildon Cordón, Ilsen Elizabeth Maita, Alexandra Daniela Quispe y Sthefany Verónica Baqueros.
También recibieron reconocimientos representantes de Ecuador y Perú, además de Luis Miguel Triana, de Colombia. Las propuestas tecnológicas y comunicacionales desarrolladas durante el hackatón fueron consideradas bienes públicos regionales y servirían como insumos para campañas de prevención y salud pública durante 2027.
Compromisos hacia 2030
El encuentro concluyó con la suscripción de los Compromisos de Acción Integral por la Salud Sexual y Reproductiva de los Jóvenes Andinos y Centroamericanos.
El documento establece medidas para fortalecer las redes de atención maternoinfantil con enfoque intercultural, ampliar los cuidados obstétricos de emergencia y garantizar el acceso oportuno a la planificación familiar.
Entre las acciones también figuran la disponibilidad de métodos anticonceptivos modernos, la anticoncepción oral de emergencia y los métodos de larga duración.
Asimismo, los países acordaron impulsar normas que eliminen obstáculos para acceder a servicios de salud sexual y reproductiva, promover una atención diferenciada para adolescentes y reforzar la gestión sanitaria basada en evidencia científica.
Los compromisos contemplan mecanismos de seguimiento y evaluación para medir los avances en la reducción de la mortalidad materna y del embarazo adolescente. La agenda regional apuntaba a cumplir esos objetivos en el marco de la Agenda 2030.
