El organismo multilateral tendría requisitos que todavía no cumplieron las entidades con quienes se hará la nueva infraestructura en la quebrada «cabeza de toro», reveló el presidente, Ricardo Pacheco.
Fuente: El Periódico
El comité impulsor para la planta de tratamiento pide a las autoridades municipales y del gobierno, cumplir las exigencias de la CAF (Corporación Andina de Fomento) para comenzar a desembolsar el crédito para la planta de tratamiento.
«Le pedimos al señor alcalde, a la señora gobernadora, al Ministerio de Medio Ambiente que por favor terminen toda la documentación necesaria para la CAF», confirmó el presidente de este comité, Ricardo Pacheco, al lamentar la situación del Guadalquivir.
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Con la documentación necesaria comenzarán a desembolsar el financiamiento comprometido, sostuvo al insistir que no cumplieron los requisitos principales para que la CAF haga el desembolso, «todavía están haciendo ese papeleo».
Uno de los requisitos es la aprobación social, en parte ya lo hizo la alcaldía, sin embargo, hay cosas que todavía no ha entregado, la gobernación tiene todavía un plan de abandono de las lagunas de oxidación en el barrio San Luis, explicó Pacheco.
«El Ministerio de Medio Ambiente, ayuda en lo que puede, pero tampoco le interesa mucho Tarija», acotó al insistir que todavía falta bastante para el desembolso del crédito logrado de 65 millones de dólares para la planta de tratamiento en la quebrada «cabeza de toro».
El gobierno permanentemente destaca el crédito logrado para esta planta, sin embargo, pese al paso de los meses la obra, que ya tiene estudio adecuado para la nueva obra, todavía no fue licitada y tampoco se conoce de alguna fecha para hacerlo.
La información de Pacheco surgió ante consulta sobre la situación ambiental del río Guadalquivir y lamento lo que sucede con ese afluente que está languideciendo producto de la contaminación que sigue en aumento, según crece la ciudad.
Pacheco también cuestionó a la Contraloría que el 2016 efectuó una auditoría ambiental de este río y estableció su crítica situación, saco recomendaciones para que entidades locales cumplan y mitiguen la contaminación, pero hicieron muy poco.
«Aquí mucho hablan, pero poco hacen», ironizó al indicar que la Contraloría, tampoco hizo nada para ver si sus recomendaciones estaban o cumpliéndose.
EL APUNTE
«No sirve para nada»
Pacheco recordó que la auditoría estableció un grado de contaminación del río muy grave, en algunos lugares, grado «D», es decir, que el agua, que todavía hay en el lecho, está demasiado contaminada, sin embargo, hasta ahora la situación empeoró más.
«Ahora la contaminación es grado ‘F’, es decir, que el agua no sirve para nada», enfatizó al indicar que todos hablan de turismo, de desarrollo, de paisajismo, pero en los hechos se hace muy poco, casi nada, la situación es demasiado grave.

