Cochabamba: Hombre arroja a su pareja del segundo piso de un edificio


[vid url= http://cd1.eju.tv/video/1406/PB1411120758.mp4]

Amalia (nombre cambiado) tiene 23 años y una apariencia frágil, menuda. “Esto va a sanar algún día”, dice mostrando su brazo fracturado, un fuerte golpe en la cabeza y los moretones en todo el cuerpo. Pero lo que no va a sanar fácilmente, ella lo reconoce, es su alma que está llena de dolor y de miedo.

Y no es para menos. Está hospitalizada porque su concubino, un hombre violento, la arrojó del segundo piso de un edificio cuando ella intentaba pedir auxilio a los peatones por una ventana.La joven vive una pesadilla desde hace varios años. Se enamoró cuando era una adolescente y quedó embarazada. Tiene un niño que ya cumplió los 7 años y que le tiene terror a su padre.“El se pierde, ha estado en la cárcel por robo y hace tres meses ha salido libre. Viene a buscarme para golpearme, a mi hijito una vez trató de ahogarlo en la cama con unas ropas”, describe llorando. El hombre se embriaga y aunque ella se niega a abrirle la puerta, rompe una ventana pequeña del departamento donde vive su víctima y logra entrar a la vivienda.“Lo ví rompiendo el vidrio y cuando ya tenía medio cuerpo adentro me subí a un escritorio para abrir la ventana y pedir socorro a la gente que pasaba pero él me empujó y caí a la calle”, cuenta con horror.Ella fue trasladada al Viedma y su agresor está detenido.GOLPEADA: Amalia no es la única víctima de la violencia contra la mujer en las últimas horas. Lidia, una mujer que tiene un hijo de 13 años y lleva en el vientre a un bebé de siete meses de gestación, cuenta que fue abandonada por el padre de sus hijos y su nueva pareja, la golpea porque se acuerda que la criatura que ella dará a luz no es suya. Fue internada con lesiones en las piernas y los brazos. En dos estaciones integrales, otras dos mujeres denunciaron haber sido golpeadas por sus esposos. Una de ellas por haberle servido el almuerzo frío y la otra por llegar tarde del mercado.Estos casos fueron atendidos horas después de que el país se conmoviera con los crueles asesinatos de María Sonia Vásquez y Juana Montaño, la primera vejada y descuartizada por el portero de un edificio y la segunda muerta a golpes por su esposo. Diversas instituciones han exigido a las autoridades municipales y departamentales la declaratoria de alerta que permita asumir medidas efectivas que frenen la ola de feminicidios y de abusos contra las mujeres. Desde junio, la Alcaldía no aprueba el proyecto de declaratoria y el gobernador Edmundo Novillo dijo que la misma tiene que ser evaluada. Mientras tanto, las cifras de mujeres víctimas de feminicidios siguen creciendo.



Fuente: Red Uno, Opinión

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas