Relaciones en el freezer


El vicepresidente García Linera acusó a diplomáticos estadounidenses de continuar con acciones políticas. El Gobierno puso las negociaciones para el restablecimiento de relaciones con Estados Unidos en la congeladora.

image

El Gobierno acusa a EEUU de injerencia, acuerdo congelado



La Prensa. En suspenso: García Linera afirma que el Gobierno de Obama persiste en actuar “debajo de la alfombra”. La reunión entre Bolivia y Estados Unidos para firmar el acuerdo marco sigue sin fecha.

Negociaciones congeladas. El vicepresidente Álvaro García Linera aseguró que Estados Unidos mantiene interferencia en asuntos políticos bolivianos y que por eso el Gobierno mantiene distancia. La firma del acuerdo marco entre ambos países está en suspenso.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

“(El Gobierno de Obama) sigue una política debajo de la alfombra, sigue moviendo pisos políticos. Mientras mantengan esa actitud de interferencia política hacia Bolivia, tendrán una respuesta contundente. (…) Mientras no cambien de actitud, esta sana y soberana distancia es lo mínimo que podemos hacer como país que se respeta a sí mismo”.

García Linera, durante una entrevista exclusiva con La Prensa, dijo que la nueva administración de la Casa Blanca no ha cambiado su política de injerencia en asuntos internos bolivianos. “Mientras sigan manteniendo la actitud de que aquí tienen que influir y apoyar a unos en contra de otros, meterse en el ámbito ideológico y cultural, no van a haber buenas relaciones”.

La relación entre Bolivia y Estados Unidos ha atravesado capítulos complicados en un año. El 10 de septiembre de 2008, el entonces embajador estadounidense, Philip Goldberg, fue expulsado del país por el Gobierno. Dos meses después, el presidente Evo Morales anunciaba la suspensión de todas las actividades de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) en Bolivia.

Antes, la agencia de cooperación USAID fue expulsada del Chapare y en agosto de este año el Ministerio de Planificación instruyó el cierre de dos programas de la agencia de cooperación de fortalecimiento de la democracia y justicia.

Por su parte, Estados Unidos determinó en julio la suspensión definitiva del programa de beneficios arancelarios ATPDEA para Bolivia. Esa decisión provocó que Morales califique a Barack Obama como “más de lo mismo”.

En mayo, una delegación estadounidense, encabezada por el entonces secretario de Asuntos Hemisféricos, Thomas Shannon, visitó el país para dar inicio al acercamiento entre ambos países. Desde entonces trabajaron comisiones especializadas en comercio, cooperación, lucha contra el narcotráfico y diálogo político y relaciones diplomáticas, con el objetivo de lograr un acuerdo marco de entendimiento.

Una autoridad del Ejecutivo confió a La Prensa que el avance de las conversaciones entre los equipos técnicos de los dos gobiernos “prácticamente volvió a cero” luego de más de seis meses de trabajo.

Uno de los motivos del congelamiento es que, según Bolivia, la administración de Barack Obama no ha cambiado el accionar de anteriores gobiernos respecto de la política interna boliviana.

A principios de mes, el canciller David Choquehuanca, acompañado por la subsecretaria de Asuntos Mundiales de Estados Unidos, María Otero (boliviana), adelantó que el acuerdo marco sería firmado a finales de noviembre.

Sin embargo, el jefe de la diplomacia nacional informó la anterior semana que esta rúbrica todavía no tiene fecha definida. La Cancillería confirmó ayer a este medio que esta situación no ha cambiado.

Choquehuanca explicó que las dificultades en el avance de las negociaciones se deben a que ambas delegaciones deben consultar ante las instancias pertinentes respecto de cada preacuerdo logrado, antes de confirmarlo.

Bolivia demanda que la cooperación estadounidense no sea condicionada y que se haga de “Estado a Estado”, a diferencia de como sucedió hasta ahora. Según el Canciller, el Gobierno boliviano no tenía conocimiento de varios programas de apoyo.

Choquehuanca recordó que los “dos sopapos” que dio Estados Unidos con la suspensión de los privilegios impositivos del ATPDEA fue tomado por el Gobierno como una mala señal en medio del diálogo.

La firma del acuerdo marco de entendimiento, dicen en el interior del Ejecutivo, no se realizará este año, por lo tanto el restablecimiento de las relaciones diplomáticas deberá esperar hasta 2010.

Este medio no logró contactarse ayer con la Embajada de EEUU. El encargado de negocios interino en Bolivia, Jhon Creamer, dijo hace dos semanas que esperan que el acuerdo se firme “a la brevedad gracias a la voluntad de diálogo que existe”. El delegado estadounidense también manejaba la versión de que a finales de noviembre se cerrará el convenio, optó por no pronunciarse sobre las acusaciones de injerencia del Gobierno boliviano.

La Cancillería boliviana no tiene información con relación a la llegada de ninguna delegación de Estados Unidos o la partida de una comitiva nacional a Washington. Choquehuanca estuvo ayer coordinando actividades relacionadas con la campaña para lograr la reelección de Evo Morales el 6 de diciembre.

Cronología

26/06/08: Pobladores del Chapare determinan expulsar a la agencia de cooperación USAID de su región.

08/09/08: El embajador Philip Goldberg se reúne con los prefectos de la denominada “media luna”.

10/09/08: El Gobierno anuncia la expulsión de Goldberg por injerencia en la política interna del país.

27/09/08: Como respuesta a la expulsión, Bush propone la suspensión del ATPDEA para Bolivia.

01/11/08: Morales anuncia la suspensión indefinida de todas las actividades de la DEA en Bolivia.

24/02/09: Morales acusa a la CIA de infiltrarse en Yacimientos para hacer fracasar la nacionalización.

26/02/09: El Gobierno acusa al diplomático estadounidense Francisco Martínez de ser espía de EEUU.

27/02/09: El Departamento de Estado de EEUU reconoce que Martínez es diplomático de su país.

20/05/09: Estados Unidos y Bolivia retoman conversaciones, una delegación visita Bolivia y arman comisiones .

11/07/09: Se confirma la suspensión de los privilegios arancelarios del ATPDEA para Bolivia.

22/11/09: El Vicepresidente acusa a Estados Unidos de persistir con la interferencia en asuntos internos del país.

Análisis

Armando Loayza / ex Canciller

La relación se limitó a las acusaciones

“El relacionamiento Bolivia-Estados Unidos en los últimos cuatro años de Gobierno de Evo Morales se puede resumir en las acusaciones de injerencia. Una relación real sigue siendo una asignatura pendiente.

No hemos podido superar este constante forcejeo y estas acusaciones y contraacusaciones relativas a actos de injerencia en asuntos internos de Bolivia. Es lamentable porque ésta ha sido la tónica todo el tiempo en lugar de que las relaciones discurran por canales, digamos, normales y tengamos una agenda como la que siempre tuvimos con Estados Unidos. Es una relación estratégica para Bolivia, que tiene una relevancia muy grande. El Gobierno de Evo Morales no ha encontrado puntos de convergencia y se ha mantenido una relación con picos bajos, y ahora sin la presencia de embajadores”.

Roxana Forteza / Internacionalista

Las acusaciones tienen un alto costo

“En relaciones internacionales hay mucho tire y afloje. En este caso, la posición de Bolivia mantiene su línea crítica e incluso antisistémica dentro de la comunidad internacional.

Las acusaciones permanentes de injerencia tienen su costo. Mantener este discurso ha provocado que comencemos a pagar algunas facturas como el ATPDEA o la cuenta del millón. Las relaciones con Estados Unidos han mantenido este eje, Bolivia acusa y Estados Unidos castiga. El problema fundamental es que este tipo de declaraciones que hizo el Vicepresidente, para un país pequeño como el nuestro, le cuesta directamente a la población, como aquellos que perdieron su empleo por el ATPDEA. Bolivia debe asumir una política realista y superar esta actitud permanente de agresiones verbales y diplomáticas, como expulsar a un Embajador.”

En el Ejecutivo afirman que la negociación volvió casi a cero.

TEXTUAL

“Con Estados Unidos ha habido una política de muy buena voluntad de parte del Gobierno, de muy buena voluntad ingenua. Ellos nos respondieron con otra moneda, con la moneda del sí a temas comerciales y crediticios, pero por abajo estaban trabajando una estrategia política. Cuando nos dimos cuenta de que eso no iba a cambiar, fuimos muy contundentes. Aquí nunca más una agencia internacional va a definir quién quiere ser ministro, qué se va a enseñar en las escuelas, a qué políticos hay que apoyar y vetar, a qué ideologías hay que promover. Nosotros estamos aquí para garantizar nuestra soberanía, para garantizar que el destino de los bolivianos lo definamos los bolivianos, no una Embajada, no una agencia de financiamiento externo. Eso se acabó”.