Hugo Andrés Hinojosa Peláez*En lo referente a la creación o regularización de impuestos, muchas veces el Estado se toma la autoridad moral, para dar cumplimiento a medidas que tomará para restringir las libertades en el nombre de la justicia social. Las personas en general huyen de pagar impuestos porque advierten que los gobiernos los malgastan, como se malgasta lo que no es propio ni ha sido obtenido moralmente, con la justificación de obtener los recursos suficientes para garantizar los servicios públicos, como educación y salud para todos.Se podría decir que las necesidades de las personas pueden satisfacerse de forma individual con recursos propios, pero existen otras necesidades que no resulta posible saciarlas de forma individual y es preciso que se las atienda en forma colectiva. Este aporte se hace fundamentalmente mediante el pago de impuestos, con el fin de construir lo que se podría denominar un fondo común con el que se puede cubrir el costo de los bienes y servicios públicos.Por naturaleza, la importancia que le dan los gobiernos a recaudar dinero de las personas y hacerlo sobre la base de impuestos es supuestamente para que sean destinados a fines progresivos y redistributivos. Las políticas del gobierno en sus distintos niveles, han priorizado los objetivos de eficiencia recaudatoria a corto plazo, dejando en un segundo plano aquellas cuestiones que afectan la equidad y la justicia social. No abordan aquellas cuestiones que permitirían una mayor recaudación de impuestos directos, que son base fundamental de sistemas fiscales progresivos.La consecuencia de la creación o regularización de impuestos, se refleja en que el empresario, suba sus precios, baje los salarios, deje de invertir demandando menos mano de obra, compra de bienes o servicios, etc. Con este fundamento, decimos que estas medidas restringen las libertades individuales de las personas. Asimismo, se puede afirmar que los impuestos impactan más sobre los más débiles y así se crea la pobreza. El Estado tiene que incentivar el crecimiento económico del país y debe ser más consecuente con el mercado que ha creado tanta prosperidad.*Abogado