Voracidad fiscal y G77


evopercyEl intento de impuestazo por parte de la alcaldía cruceña, donde el Movimiento Al Socialismo tiene cuotas de cogobierno, es un poderoso síntoma de la acrecentada voracidad fiscal municipal, que viene a sumarse a otros datos relevantes que también denotan un desajuste en las cuentas públicas locales, como la campaña de multas a conductores con retiro de placas o el despido de personal de salud.Lo más interesante del caso es que el trasfondo de la crisis financiera en la alcaldía estaría relacionado con los ingentes gastos erogados para la Cumbre del G77 el pasado año, para la cual la comuna entregó 100 millones de Bs. con el compromiso de que el gobierno central reintegraría dichos fondos, lo que no ha sucedido hasta el momento. De ahí los apuros para recaudar a como dé lugar.Hasta ahora, los despidos en el área de salud afectan a 82 profesionales, a los que se pretende sustituir con practicantes de una universidad privada en la que un alto mandatario de Estado posee parte del paquete accionario. Pero se dice que se llegaría a prescindir de 150 profesionales en total al término del reajuste de personal.La voracidad fiscal municipal tiene su correlato en el gobierno nacional, que igualmente ha comenzado a echar mano a mecanismos recaudatorios, como el aumento progresivo de la alícuota en el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF).En uno y otro caso se elige aumentar la presión tributaria sobre el ciudadano o postergar la inversión en salud, en lugar de recortar gastos superfluos o burocráticos que solo son de importancia para partidos y agrupaciones oficialistas, que priorizan el mantenimiento de sus clientelas políticas…[email protected]