Drama y política, pelea entre Evo y Juan se acentúa


Pugna política: El Gobierno anunció que el dinero será administrado por el Ministerio de Obras, porque la Alcaldía de La Paz fue “ineficiente” con una anterior donación.

image Albergue: una familia descansa en los colchones tendidos en el suelo dentro de una de las seis carpas instaladas en la cancha de Huanu Huanuni, donde se instaló el primer refugio para los damnificados



Evo dará $us 2 millones para casas, pero prescinde de ediles

El presidente Evo Morales anunció ayer que desembolsará dos millones de dólares para la construcción de viviendas destinadas a los damnificados del deslizamiento de Huanu Huanuni, al sur de la ciudad.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Pero ese dinero no será administrado por la Alcaldía de La Paz como ocurrió con la donación de un millón de dólares que realizó para los afectados del derrumbe de Retamani II, en febrero del pasado año.

Este impasse se suma a la ruptura del acuerdo político entre el MAS y el MSM como consecuencia de las postulaciones a la máxima autoridad del municipio de La Paz. En estos comicios, ambos partidos participarán separados con candidatos propios: Luis Revilla por el MSM y Elizabeth Salguero por el MAS.

El vocero del Gobierno nacional, Iván Canelas, anunció que los dos millones de dólares serán administrados, esta vez, por el Ministerio de Obras Públicas, que se ocupa de construir viviendas en todo el país.

Canelas explicó que la razón para este cambio es una supuesta “ineficiencia” de la Alcaldía de La Paz, pues hasta el momento no entrega las viviendas a las víctimas de Retamani II, que continúan viviendo en carpas en el parque Zenobio López de Villa Armonía.

El alcalde Juan Del Granado negó que la demora sea consecuencia de una “ineficiencia” municipal. “El Alcalde no construye, sino contrata empresas para que lo hagan”.

La primera autoridad municipal explicó que el responsable de la tardanza es la empresa constructora, que tuvo problemas en el área, pues tuvo que construir un embovedado para continuar con el trabajo.

También aclaró que hasta el momento recibió, en noviembre de 2009, sólo el 50 por ciento del monto comprometido por el Gobierno nacional y no el 100 por ciento del millón de dólares, como aseguró el vocero Canelas.

La disputa electoral provocó un enfrentamiento y un posterior alejamiento entre ambas fuerzas políticas. El MAS acusó al MSM de desleal y el partido de Del Granado se defendió indicado que fueron los masistas quienes los marginaron de la nominación de candidatos.

El punto más duro de esta pugna se presentó cuando el Presidente calificó de “basurero” al MSM, porque esta organización estaba reclutando a ex masistas para postularlos en diversos cargos, como a Abel Mamani para la Alcaldía de El Alto.

El Jefe de Estado llegó ayer a la zona del desastre a las 07.20 junto con el vicepresidente Álvaro García Linera y los ministros de Defensa, Rubén Saavedra, y de Obras Públicas, Wálter Delgadillo; además del comandante de las Fuerzas Armadas, Ramiro de la Fuente. Esta comitiva también estuvo integrada por el alcalde Juan Del Granado, quien participó en el recorrido que realizó la primera autoridad del Estado.

Seguido por los afectados, Morales y su comitiva recorrieron el sitio hasta llegar al pie del deslizamiento, donde por unos minutos contempló lo que dejó el movimiento telúrico.

Anunció que en el momento en que la Alcaldía garantice los terrenos, el Gobierno financiará la edificación de viviendas para los damnificados. Esta noticia arrancó el aplauso de la gente reunida, pero de inmediato generó demandas tales como que sea el Presidente directamente quien lleve adelante el proyecto de las nuevas casas, porque “el Alcalde es palabra nomás y todo se va al agua”.

Del Granado atinó a señalar que, en coordinación con el Ministro de Obras Públicas y Vivienda, trabajará de inmediato para identificar un predio.

Los vecinos pidieron que los $us 2 millones sean manejados por Evo.

La emergencia

Ayer desde las 04.20 se produjo un deslizamiento en la zona de Huanu Huanuni, colindante con Bella Vista, que desmoronó 72 viviendas.

El número de familias damnificadas fue de 118 y el total de personas afectadas superó las 400. Ayer fue una jornada destinada al rescate de bienes.

El presidente Evo Morales llegó a la zona a las 07.20, recorrió el área y prometió a los damnificados la construcción de viviendas. Pidió la conformación de un comité.

Por la tarde, el vocero del Gobierno, Iván Canelas, anunció que el dinero será administrado por el Ministerio de Obras Públicas y Vivienda.

Vecinos de Huanu Huanuni solicitan ayuda al Gobierno
Desastre. Evo Morales se comprometió a destinar $us 2 millones para las viviendas de los afectados. Ellos quieren que les den lotes y desconfían de la eficiencia de la Alcaldía paceña

image Desesperación. Los vecinos hurgan entre los escombros con sus manos como palas improvisadas. El sitio está lleno de vidrios y ladrillos rotos que pueden herirlos

EL Deber. (Marco Chuquimia). Apenas despuntó el alba, los propietarios de las casas destruidas por un alud la madrugada del jueves volvieron al sitio que alguna vez llamaron hogar para intentar rescatar algo de en medio del lodo y los escombros. Poco tiempo después, cerca de las 7:15, llegó Evo Morales y se reunió con ellos en la cancha Bella Vista. El Presidente les prometió que dispondrá de $us 2 millones para la reconstrucción de sus viviendas y casi en seguida los afectados pidieron terrenos en vez de viviendas y dijeron estar dispuestos a reconstruir lo que perdieron. “Mejor todavía”, respondió Evo y solicitó que una delegación de 10 personas se reúna con él este domingo a las 06:00 en Palacio de Gobierno para afinar la propuesta.
Los vecinos relataron que prefieren los terrenos a las viviendas que les prometió el alcalde Juan del Granado. El presidente de los vecinos de la zona, David Damián, señaló que vieron cómo el municipio no puede cumplir con las promesas que realiza y solicitaron una intervención directa del Gobierno.
En febrero y octubre de 2009 dos deslizamientos redujeron a escombros dos barrios enteros y la Alcaldía junto con el Gobierno se comprometieron a la reconstrucción. En febrero el barrio Retamani se vino abajo y se acordó el traslado de los propietarios y la reconstrucción de bloques de viviendas. Hasta ahora no terminan de construirse y los afectados siguen en carpas cerca de donde estaban sus casas.
En octubre Villa Salomé, otro barrio paceño, sucumbió a un movimiento de tierra y hasta ahora ni la Prefectura ni la Alcaldía encuentran un terreno para construir las viviendas. Tampoco autorizan a otros dueños a retornar a las casas que quedaron con rajaduras.
Estas dos experiencias llevaron a los vecinos de Huanu Huanuni a renunciar a las promesas ediles y acudir al Gobierno para la dotación de terrenos donde ellos reconstruirán las casas que perdieron. Por su parte, Del Granado se comprometió a buscar ‘en el menor tiempo posible’ terrenos para albergar a los damnificados.
El portavoz del Gobierno, Iván Canelas, recordó que el Poder Ejecutivo desembolsó, en abril de 2009, $us 1.232.000 dirigidos a la reconstrucción y la edificación de las viviendas de los afectados de Retamani y que las obras deberían ser ejecutadas por el municipio.
Ayer, las autoridades iniciaron la evaluación de los daños y Del Granado explicó que la humedad producida por las lluvias, el peso de las viviendas construidas en la parte alta de este barrio y la pendiente del terreno conspiraron para que se produzca el deslizamiento, que ocasionó el derrumbe de tres manzanos completos en Huanu Huanuni.
Informó también de que pidieron un informe a la empresa de aguas para conocer si este barrio tenía agua potable, “porque Epsas (la empresa de agua) autorizó el suministro del agua, pero no entregó el sistema de alcantarillado”, dijo la autoridad edil.
En la subalcaldía de la zona Sur dijeron que este espacio estaba catalogado como área verde y que no se podía realizar construcciones. Del Granado prefirió dejar este tema de lado y dijo que lo importante era ayudar a las víctimas.
Añadió que el municipio no entrega autorizaciones para construcción cuando los terrenos son inestables; pero el periodista Mario Espinoza afirmó que él realizó la construcción de su vivienda con todos los documentos en regla entregados por el municipio.

Escarban para salvar lo que se pueda
Los vecinos no esperaron las brigadas de seguridad para recuperar sus enseres. Ayer chicos y grandes se valieron de todas las herramientas para rescatar lo que se puede de los escombros. Escarbaban con sus manos o con palas improvisadas tratando de llegar hasta sus pertenencias. Alfombras, aparatos electrónicos, menaje de cocina y hasta tablones eran recogidos por los propietarios e inquilinos que sólo salvaron la vida en la huida.
Caminar entre los escombros se convirtió en un peligro, la inmensa cantidad de vidrios rotos estaban por todos lados y pisar en falso o escarbar con las manos era casi provocar a la suerte. Los niños eran los más afanados, pero los que corrían más riesgos.
Los vecinos se apresuraron a recoger sus pocas pertenencias porque por la mañana amenazaba otra lluvia; afortunadamente, desde hace dos días las lluvias ya no son persistentes y ayer salió el sol para ayudar a los vecinos.
La Alcaldía informó de que desde el lunes se iniciará la demolición de las viviendas en riesgo de desplomarse y que se mantienen en pie luego del derrumbe que se produjo el jueves, entre las 4:45 y las 13:00 horas.
“La fase inicial de estabilización que  empezaremos en el curso de las próximas horas es la demolición controlada de los bienes inmuebles que no se han desmoronado del todo, pero tienen grave riesgo de colapsar”, el plazo para que se termine la recolección de los enseres vence mañana.

In Situ 

El secretario general de la Alcaldía de La Paz, Javier Zárate, afirmó que “es muy difícil” que las casas que fueron afectadas por el deslizamiento puedan ser rehabitadas y que será necesario realizar una evaluación de esas viviendas.
Hay varios domicilios con grietas y es necesario conocer si están en riesgo y que pueden caer en el futuro con otra temporada de lluvia. 
Defensa Civil instaló cinco carpas y desplazó a más de 260 efectivos de las Fuerzas Armadas y el SAR. Otros 50 efectivos de esta unidad cooperan en el rescate de pertenencias.
En los primeros tres días del desastre, los mercados más grandes de La Paz corren con la alimentación de los afectados. Son 154 personas, entre adultos y niños.
Ayer, los afectados empezaron a recibir dotaciones de azúcar, arroz, fideos, sal y harina en una cantidad que está calculada para diez días, pero dependiendo del número de componentes por cada familia.

Las carpas están hacinadas y el albergue necesita letrinas

Espacio: El albergue de Bella Vista dispone de cinco carpas para los damnificados. En ellas se instalaron 36 familias y 154 personas, que manifestaron que no tienen adónde acudir.

image Pausa: los damnificados del desmoronamiento de tierra en Huanu Huanuni aprovechan el tiempo de descanso para relajarse en las carpas que instaló Defensa Civil en la cancha de Bella Vista

La Prensa. Ciento cincuenta y cuatro personas de 36 familias víctimas del deslizamiento de Huanu Huanuni se instalaron en cinco carpas, ubicadas en el complejo deportivo de Bella Vista. Cada una de ellas alberga hasta unas 40 personas que deben convivir en un espacio de cinco por cuatro metros.

En este albergue, el principal problema es la falta de letrinas, porque se cuenta con un solo baño para las 154 personas, que forma parte del complejo deportivo.

La directora de Gestión de Riesgos de la Alcaldía, Rebeca Cabrera, anunció que se hizo la solicitud de más letrinas a las autoridades municipales, quienes se comprometieron a atender el pedido.

Además, vecinos colocaron anuncios en las paredes de sus viviendas mediante los que autorizan el ingreso de los damnificados para que hagan uso de sus servicios higiénicos.

En el interior de las carpas se concentra el calor debido a la presencia de personas y porque la lona es plástica y no permite que escapen las concentraciones de temperatura, como en un vivero. El piso también está recubierto por el mismo material, que fue instalado por Defensa Civil.

Antonio (60), uno de los afectados, comentó que el calor “era insoportable”, por eso pidió que les abrieran las ventanas, a fin de evitar la sofocación.

En este campo deportivo hay una sexta carpa que es utilizada por los responsables de Defensa Civil para acopiar los insumos que serán distribuidos entre los afectados, como frazadas, colchones, toallas y medicamentos.

La sala de administración del complejo deportivo, una construcción de ladrillo y cemento, es empleada para recibir los donativos que llegan de personas particulares como de instituciones. Ahí se observa el acopio de refrescos, botellas de agua, pan, ropa, y víveres de todo tipo como arroz, azúcar y aceite.

En cuanto a la alimentación, la Alcaldía coordina con las vendedoras de mercados, como el Lanza, para la dotación del desayuno y el almuerzo. A las 13.00, una camioneta del municipio llegó a la zona con la comida preparada por las señoras del mercado Lucio Pérez Velasco.

La merienda consistía en una sopa de arroz con una presa de pollo distribuida en platos desechables. En la mañana, los albergados recibieron té con pan.

Aunque el secretario ejecutivo de la Alcaldía, Javier Zárate, aseguró que los afectados por el deslizamiento reciben tres comidas al día, ellos contaron que les llegaron sólo el desayuno y el almuerzo.

El presidente de la Junta de Vecinos de Huanu Huanuni, David Damián, informó que hizo la solicitud a las autoridades de Defensa Civil para la instalación de cuatro carpas más: dos en Bella Vista Central II y otras dos en Huanu Huanuni, para de esa manera atender todo el requerimiento de las víctimas.

Ayer fue habilitada la capilla San Pablo de Bella Vista para albergar a dos familias dentro de sus instalaciones, aunque los eclesiásticos solicitaron la instalación de carpas. Ante los requerimientos, Cabrera dijo: “Estamos haciendo todo lo que está en nuestras posibilidades para ayudar a la gente”. Estas demandas se presentaron pese a que antes de que se distribuyeran las carpas entre los damnificados se pidió que se quedaran sólo las familias o las personas que realmente no tenían adónde ir y que quienes contaban con parientes o amigos recurrieran a ellos. El argumento fue el hacinamiento y que vivir en una carpa “no es agradable”.

En la cancha de Huanu Huanuni se instaló un tanque de agua de unos 100 litros para abastecer la necesidad de los vecinos que no tienen el servicio, que fue cortado por EPSAS para evitar mayores problemas.

Desde las 08.30 hasta las 15.00 de ayer, en las carpas sólo estaban algunas señoras con sus hijos, pues sus esposos o los hijos mayores fueron al área desmoronada para intentar rescatar algunos enseres que quedaron sepultados por el alud del jueves.

De rato en rato llegaban algunos de los afectados cargando las pertenencias encontradas en medio de la tierra. Las dejaban y retornaban para seguir buscando.

Cabrera aseguró que toda la logística para atender a las familias tiene un comando unificado, en el que participan la Alcaldía, Policía, Fuerzas Armadas, Bomberos Sin Fronteras y las instituciones de servicio como EPSAS, Electropaz y la Cruz Roja. Es la primera vez que se actúa de ese modo.

Los damnificados temen que se acabe la dotación de alimentos.

Los esposos e hijos mayores coadyuvan en las labores de rescate.

La Alcaldía habilita dos puntos para recibir y acopiar donativos

El secretario ejecutivo del Gobierno Municipal de La Paz, Javier Zárate, informó ayer que se coordina con instituciones como Naciones Unidas, Visión Mundial y Defensa Civil para el acopio y la distribución de donativos destinados a los damnificados del deslizamiento de Huanu Huanuni.

Indicó que todas las personas que deseen entregar un aporte pueden hacerlo en dos puntos: la Biblioteca Municipal, ubicada en la plaza Franz Tamayo o del Estudiante, y el albergue de Bella Vista, en la cancha Central II.

La coordinadora residente de las Naciones Unidas y representante residente del

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Yoriko Yasukawa, visitó la zona para anunciar la colaboración y asistencia a los afectados por el desastre.

El responsable de Plan Internacional Gustavo Torrico evaluó ayer la cantidad de insumos que necesita la gente afectada. Detalló que identificaron el requerimiento de carpas, colchones, frazadas, y para los niños, leche en polvo y papel higiénico.

“Prepararemos un paquete con estos insumos para entregarlos a todos los afectados”.

El gerente de la empresa Pil, Humberto Arandia, entregó a cada uno de los afectados una botella de refresco de dos litros, una bolsa de leche y una lata de chocolate. Afirmó que analizará si este tipo de donativo se efectuará a diario.

Los representantes de las ferias francas de la zona Sur entregaron una camioneta con huevos, aceite, verduras y una cocina a gas. “Queremos colaborar”. Una de las representantes del Centro Femenino de Obrajes informó que este fin de semana sus afiliadas harán llegar un lote de ropa y otros insumos.

De la misma manera, gente de manera individual llegaba al sector cargando bolsas de plástico con ropa y alimentos que preferían entregarlos personalmente a las familias. Otros llegaban en sus motorizados.

Rebeca Cabrera, la responsable de Gestión de Riesgos, dijo que los vecinos de la zona Sur que deseen colaborar pueden llevar sus aportes a la sala de administración del campo deportivo de Bella Vista Central II.

“Estaremos aquí para que toda la población pueda dejar sus aportes, lo que sea. Todo es bienvenido”.

Una de las preocupaciones de las víctimas del desmoronamiento del talud de Huanu Huanuni es que se garantice la distribución de alimentos, pues la Alcaldía anunció que tiene insumos y disposición para atenderlos sólo hasta el domingo.

Apuntes

Al margen del albergue de Bella Vista, en la cancha de Huanu Huanuni se instalaron cuatro carpas destinadas a la logística.

Allí duerme personal de Defensa Civil y de otras instituciones que colaboran de manera permanente, como la Cruz Roja.

Tanto en el albergue de Bella Vista como en el área de equipamiento, las autoridades acopian medicamentos para atenciones básicas.

En el campamento de Huanu Huanuni se reúnen colchones, frazadas y alimentos de preferencia secos para evitar su deterioro.

Un estricto control militar existe en inmediaciones de la cancha de Bella Vista Central II, por seguridad.

El Servicio Departamental de Salud (Sedes) desplegó ayer a su personal, quienes auscultaban a todas las personas damnificadas.

Las señoras que no fueron al lugar del desastre aprovecharon para descansar y hacer un recuento de la ropa recuperada.

Los que no muestran tristeza por lo sucedido son los niños que están en las carpas, ellos juegan y saltan.

Sin embargo, el rostro de los adultos refleja cansancio y tristeza por el movimiento de tierras que sepultó sus viviendas.

Los policías, guardias municipales, bomberos, soldados y obreros de la Alcaldía colaboran en el rescate de los objetos enterrados.

Necesidades

Instituciones y personas particulares pueden llevar sus donativos a la Biblioteca Municipal de la plaza del Estudiante.

También está habilitada la cancha de Bella Vista Central II, a un costado del área del

deslizamiento.

Tanto los damnificados como los vecinos del área carecen de agua potable, porque EPSAS cortó el servicio a toda la zona.

Para suplir esta carencia, las autoridades habilitaron tres cisternas que ayer estaban en inmediaciones del deslizamiento.

Cuando se repartían refrescos, leche y chocolate en lata se detectó que personas no afectadas intentaban recibir la dotación.

Para evitar que suceda esa anormalidad, los vecinos se organizaron y sus dirigentes hacen un estricto control.

El almuerzo distribuido ayer era una sopa de arroz con una presa de pollo y papa, entregado en platos desechables.

Atenciones

Las autoridades de Defensa Civil indicaron que están en contacto con todas las instituciones internacionales.

El objetivo de esta comunicación es solicitar cooperación para atender las necesidades imperiosas de los afectados.

Según el reporte de Defensa Civil, las personas atendidas por problemas de salud son 24, de las que tres fueron hospitalizadas.

En el lugar se tienen listas otras 10 carpas para ser instaladas cuando así lo requieran las necesidades.

Defensa Civil, en su reciente reporte, informa que ha donado a las víctimas de Huanu Huanuni 100 frazadas y 50 colchones.

En total, el albergue de Bella Vista acoge a 36 familias y 154 personas, pues el resto se trasladó a casas de amigos o parientes.

El deslizamiento destrozó 72 viviendas donde vivían 118 familias, que hacían más de 400 personas.