Evo Morales dijo recientemente que “aunque duela” continuará la implementación del centro nuclear en Mallasilla, en el sur de la ciudad de La Paz.El mandatario otra vez hace gala de su autoritarismo, desoyendo las voces de preocupación por una iniciativa que supondría riesgos importantes, en caso de que el mencionado centro no se limite a investigaciones médicas sino que sea el primer paso para la instalación de una planta nuclear.Esto no es ninguna fantasía de la oposición, como parece sugerir un comunicado del Ministerio de Hidrocarburos, sino que se desprende de reiteradas declaraciones del presidente y el vicepresidente del régimen, quienes anunciaron el proyecto de generar energía atómica.Pero lo cierto es que el uso de esta energía va en contrarruta con la tendencia mundial, ya que en las últimas décadas la mayoría de los países que la empleaban han comenzado a desmontar sus centrales atómicas.Esto, dadas las catástrofes registradas en Chernóbil (Unión Soviética) y Fukushima (Japón), que mostraron la alta peligrosidad de este tipo de instalaciones. Un dato que no parece interesarle a Evo Morales, ocupado como está en complacer los caprichos de su megalomanía…[email protected]