
Microbasurales abundan y la Alcaldía apunta al vecino
No resulta extraño encontrar, en cualquier punto de la ciudad, microbasurales que dan un mal aspecto a las calles y a las avenidas de la capital cruceña. La gente tiene la mala costumbre de dejar sus desechos en cualquier lugar. La basura queda al alcance de los animales callejeros, que se encargan de romper las bolsas plásticas para regar por el piso todo tipo de desechos domiciliarios.Luego de recorrer diferentes puntos de la urbe, EL DEBER constató que estos puntos de acumulación de basura son recurrentes y hay zonas donde su existencia data de hace varios años.Por ejemplo, en la avenida San Aurelio, en ambos costados de la vía, se puede encontrar llantas viejas, bolsas con basura, cartones, restos de poda y desechos de construcción. En los puentes vehiculares, que antes se encontraban llenas de desperdicios, ahora la limpieza y los controles han hecho que su aspecto cambie para bien.Otra vía donde se evidencia esta situación es a lo largo de la avenida 16 de Julio, en la zona de la Villa Primero de Mayo. Allí, en casi todos los puentes peatonales, se acumula la basura que los vecinos del lugar dejan para que los camiones recolectores de desechos los recojan. Sin embargo, los perros destrozan las bolsas y los restos de cosas diversas dan un aspecto de mugre en estos espacios.“Esto es de todos los días”, se quejó Juana Lijerón, una ama de casa que pasaba por uno de estos puntos con las compras para su casa, mientras se tapaba la nariz por el mal olor que despedían los huesos que encontró un perro que no se movía de este sitio.Pero si bien esta realidad es constante en estos puntos, en zonas más céntricas las cosas no cambian mucho. Por ejemplo en la avenida Busch, una parte del camellón central de esta vía se convirtió en punto de acopio de basura improvisado, donde la gente deja sus bolsas en espera de que el camión pase y se las lleve.Lo mismo se observó en la puerta de un colegio a media cuadra de la Cainco, donde los desperdicios de poda y la basura se llenaron en la jardinera de la calle. A esto se suma las malas prácticas de la gente, que sigue tirando sus desperdicios en cualquier parte, sin utilizar los pocos basureros que hay.Posición municipalLuego de haber intentado en vano obtener versiones de esta realidad de Emacruz y de los operadores de aseo, la empresa Vega-Solvi, el secretario de Comunicación de la comuna, Jorge Landívar, precisó que se necesita educación ciudadana para combatir este tema.Landívar explicó que la responsabilidad de la limpieza de microbasurales es de Emacruz y de Vega-Solvi, aunque recordó que la gente sigue manteniendo malas costumbres que afectan el aspecto de la ciudad, como tirar desperdicios por las ventanas de sus vehículos. Insistió en la necesidad de ejecutar campañas de educación.
El Deber, Santa Cruz