Bolivia formó parte de la “banda de los 5”, países que votaron en contra del tratamiento multilateral de la crisis fronteriza entre Venezuela y Colombia en la OEA, con lo cual el régimen acaudillado por Evo Morales acabó dando un aval tácito a la política de “limpieza étnica” emprendida por el dictador chavista Nicolás Maduro.Con esta medida, que implica un respaldo a un crimen de lesa humanidad cometido contra 12.000 personas, queda claro que los discursos del vicepresidente Álvaro García Linera contra Donald Trump por sus propuestas antiinmigración no valen ni el tiempo malgastado en reproducirlos en los medios de comunicación: la demagogia xenofóbica es condenada cuando la ejerce un político norteamericano pero es admitida cuando la aplican los aliados “bolivarianos”. Es la doble vara del populismo.La citada “banda de los 5” estuvo integrada por la propia Venezuela y sus satélites de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Haití, mientras que la Argentina kirchnerista optó por la abstención.En Medio Oriente es el aliado extrarregional de la ALBA, el sangriento régimen de Bashar El Assad, el que expulsa a miles de refugiados hacia Europa, en involuntaria combinación con otro actor siniestro de la actualidad internacional: el Estado Islámico o ISIS, grupo al que iba destinado un embarque de armas en una nave de bandera boliviana que fue detenida por la marina griega…[email protected]