Una mujer solidaria. La propietaria de la tienda Carmen Steffens cuenta que tiene un gran proyecto, abrir una escuela para los niños que sufren enfermedades mentales.
Quienes la miran por primera vez pueden ver a una mujer elegante, exitosa y dueña de un carácter arrollador, pero quienes la conocen descubren a una dama amante de su hogar, católica, devota del Señor de los Milagros y de buen corazón. Cristina Spitz llegó hace 12 años al país desde Brasil y su llegada sirvió para revolucionar el mundo de la moda en las mujeres cruceñas, con la marca de calzados Carmen Steffens.
Pero no solo logró posicionarse como una empresaria exitosa, también encontró el amor, ya que está casada con Mario Foianini, y es mamá de dos niños quienes son su mayor tesoro. «Soy una persona dedicada a mi familia. Disfruto mucho de mis hijos, me encanta jugar a las muñecas con mi hija, patinamos y hasta vamos a la cancha», comentó Spitz.
Con muchos proyectos. Ella es psicóloga de profesión y esto ha hecho que trabaje en su natal Brasil con personas drogadictas ayudándolas a salir de este vicio y reinsertándola a la sociedad nuevamente con un trabajo. Ahora quiere aportar a la sociedad cruceña que le dado tanto con un lindo proyecto, abrir una escuela para enfermos mentales. «Ya he tenido algunas charlas con el alcalde de Porongo para abrir una escuela para estas personas que son olvidadas y necesitan de mucho apoyo. Estamos ya con los proyectos y las conversaciones, esa es una meta en mi vida», manifestó.
Uno de los valores que Cristina inculca a sus hijos es la solidaridad ya que ella junto a su pequeña hija todos los viernes dan comida a las personas necesitadas y a fin de año es sagrado que los juguetes de sus hijos sean entregados a pequeños que no tienen con qué jugar. «Trato de poner valores a mis hijos así como me lo pusieron a mí. En la vida podés ser una gran empresaria, pero la nobleza del corazón es la que queda para siempre», contó.
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Entre viajes y las tiendas. La empresaria sin duda no para de trabajar. Si se trata de novedades ella confesó que se tiene previsto abrir dos tiendas más en la ciudad y otras en el país, no quiso develar en qué lugares, pero confirmó que ya visitó Beni y Tarija.
Su trabajo la hace viajar y recientemente estuvo en el Fashion Week de París y New York, donde conoció a muchas celebridades y siempre afirmaba que era de Bolivia. «Antes las personas no sabían dónde estaba Bolivia, ahora cuando hablo del país ya lo ubican. Ahora los empresarios extranjeros apuestan por abrir sus franquicias aquí», manifestó.
Ha logrado codearse con famosos de la talla de Adriana Lima, Drew Barrymore y productores de Hollywood. «Barrymore es una mujer muy divertida y amena», finalizó.
Fuente: eldia.com.bo