
Quillacollo inicia transición
El botadero de Quillacollo, ubicado en la zona de Cotapachi, está sobre casi siete hectáreas y está en una “transición de botadero a relleno sanitario” desde 2014, informó el responsable del predio, Julio César Guevara.El basural está en un terreno alquilado al Ministerio de Defensa por un monto de 18.500 bolivianos al mes y 222.000 al año. Guevara aseveró que la Gobernación no hace la supervisión periódica desde el cambio de gestión departamental, en junio de 2015.Cada día se depositan casi 100 toneladas de basura y residuos sólidos. No tiene cerco ni ninguna barrera de protección. Tiene tres celdas: dos selladas y una en operación. La basura es separada en domiciliaria, hospitalaria y electrónica con manejo de gases y lixiviados. Así como en el botadero de Tiquipaya, las recicladoras no tienen protección, trabajan sin guantes, botas ni barbijos. DECENAS BUSCAN JUGUETES ENTRE LA BASURAErika es otra niña de 12 años que junto a una de la decena de niñas busca juguetes, comida y todo lo que aún sirve en el botadero de Colcapirhua. Se la puede ver casi a diario en los promontorios de plásticos, cáscaras, papeles y otros desechos. Su afán termina cuando halla algo útil en medio de tanto desperdicio. Suele estar acompañada por su mascota Chispita.Contó que sólo va algunas veces al botadero para acompañar a su abuela que sí trabaja en el vertedero junto a varias mujeres. En esas ocasiones la acompañan su herma y prima de siete años. Dijo que un motivo para no ir con tanta frecuencia al basural es el malestar que siente cuando está entre la basura, como dolores de estómago y escozor en los ojos.El botadero está en la zona de Esquilán Grande sobre casi cuatro hectáreas y es una fuente de subsistencia para decenas de mujeres. Pero, la población también se queja por la contaminación del botadero y de las ladrilleras que usan materiales tóxicos, como los residuos de las curtiembres.
“Son 10 mujeres que trabajamos, deberían haber mejoras”
Somos 10 mujeres que trabajamos en dos grupos, cada uno tiene cinco integrantes. Nuestro trabajo es reciclar la basura. Empezamos temprano y nos quedamos hasta las 17:30. Escogemos papel, nylon, botellas. Somos solas, no trabajamos con la Alcaldía. No quemamos la basura. La basura que no sirve la dejamos y luego vienen los carros y echan tierra. Deberían haber mejoras en el botadero (…) Las bolsas que rojas y negras no las tocamos son de los hospitales. Es peligroso. RECOLECTORA DE COLCAPIRHUA QUE PIDIÓ RESERVA
“A veces nos enfermamos. Nos da infecciones estomacales”
Trabajamos desde las 9:00 hasta las 16:00. Sólo reciclamos y la Alcaldía bota la basura. No le hace ningún tratamiento. A veces nos enfermamos pero no nos da nada la Alcaldía. Nos da infecciones en el estómago de vez en cuando. Hay niños pero no trabajan sólo vienen a buscarse juguetitos. Ellos no vienen siempre, cuando venimos nos persiguen. No vienen cada vez, los llevamos al hospital. Le pedimos a la Alcaldía que haga tapar la basura, que no la deje así, como Quillacollo. JULIO CÉSAR GUEVARA, RESPONSABLE DEL BOTADERO QUILLACOLLO
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
“No podemos estar a cielo abierto porque afectamos el ambiente”
La Gobernación lo único que ha hecho es indicarnos en qué estado se tiene el manejo de los rellenos sanitario que es una transición de botadero a relleno sanitario. (…) No podemos estar a cielo abierto porque afectamos al medio ambiente. Por eso estamos haciendo el tratamiento. En la práctica es un botadero a cielo abierto pero estamos controlando lo que genera mayor contaminación. Los gases los quemamos y almacenamos los lixiviados en una piscina. No permitimos que estén en contacto con el suelo. SOLEDAD DELGADILLO, MADRE TIERRA GOBERNACIÓN
“Hay muchos municipios que ya están construyendo rellenos”
Se les ha notificado pero no tengo en este momento el detalles a cuántos y en qué está eso (…) No tenemos plazos pero sí hemos hecho algunas acciones (…) Hay muchos municipios que ya han están construyendo rellenos sanitarios, pero algunos tienen dificultades con terrenos sobre las aguas residuales. Hay algunos que ya están avanzando. Dos están en construcción. Hay otros tres que van a ser financiados por la cooperación francesa por un convenio que estamos trabajando.Por Violeta Soria – Los TiemposFuente: Los Tiempos