Tomaba fotos ayer por la mañana. Fiscalía y abogados de la defensa cuestionaron al juzgador por no revelar qué hacía el sujeto en la audiencia.El Día / Santa CruzRef. Fotografia: El supuesto infiltrado identificado como Wilfredo Pinto (der.) conducido por los policías rumbo a la Fiscalía.El presidente del Tribunal Primero de Sentencia de La Paz, Sixto Fernández, generó un nuevo bochorno en la audiencia del caso Rózsa la mañana de ayer en el Palacio de Justicia de Santa Cruz.Tanto los fiscales como los abogados cuestionaron al juez por la presencia de un sujeto que tomaba fotos durante la audiencia, sin pertenecer a ningún medio de comunicación. El incidente comenzó cuando Óscar Vera, representante del Ministerio Público, denunció que el hombre sacaba fotografías al estrado de manera sospechosa. El juez Fernández llamó al hombre y le pidió identificación y lo dejó ir, pero después por presión de las partes, lo remitió a la Fiscalía y lo identificó como Wilfredo Pinto Torrico.Sin embargo, Fernández no reveló a qué institución representaba el aludido. Las partes, criticaron al juez porque consideraron que era su deber como autoridad identificar plenamente al individuo.Algunos juristas especularon que Pinto pudiera pertenecer al servicio de Inteligencia del Gobierno.Duras críticas al juzgador. «Desconozco de dónde viene, cuando se me acercó balbuceaba y no le entendí’, dijo el juez Fernández ante los cuestionamientos.De inmediato respondió el fiscal Sergio Céspedes y le dijo al juzgador que no mienta, porque es su deber velar por las personas que se encuentran en sala e identificar al sospechoso. En esa línea, los abogados Otto Ritter y Carlos Mariaca, le recordaron al juez que hace un tiempo atrás, se identificó a un militar que tomaba fotos. Por ello, le piden al titular del Tribunal, que haga respetar la ley y que actúe con transparencia para no dejar dudas de su idoneidad como administrador del polémico proceso.