Los escolares llevan las ‘confra’ a otras comunas


El consumo de alcohol en exceso es normal en estos eventos frecuentados por adolescentes. Varias instituciones han unido fuerzas para frenarlos. Un médico y un profesor piden más control

escenarios distintos para evitar los controles optan por irse  a casas de familia A la semana se realizan al menos cuatro ‘confra’ de adolescentes. Las peleas y el trago son normales

Escenarios distintospara evitar los controles optan por irse a casas de familia
A la semana se realizan al menos cuatro ‘confra’ de adolescentes. Las peleas y el trago son normales

EL DEBER – www.eldeber.com.bo



Música con decibeles lo suficientemente altos como para levantar el ánimo de algún indiferente, adolescentes dispuestos a ‘pasarla bien’ sin ponerse límites, peleas en medio o al final del festejo, bebidas alcohólicas listas para ser el combustible de la cita, ausencia de controles que les pongan freno y, en ciertos casos, el permiso de padres de familia que propician el encuentro en sus casas. Así son las ‘confra’, palabra con la que se identifica a las fiestas de confraternización de estudiantes de diferentes colegios que se desarrollan desde hace unos cuatro años en la ciudad y que, debido a los excesos de sus participantes, ahora están en la mira de las autoridades.

La Policía, los colegios públicos y privados, el Ministerio Público, el Poder Judicial y la Dirección Departamental de Educación son algunas de las instituciones que, a la cabeza de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, están tras las pistas de las ‘confra’.

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Ellos saben que estos eventos pasaron de ser un simple junte para convertirse en un negocio tan rentable que permite financiar el viaje de promoción y los gastos de una fiesta de graduación, sin importar el costo social que esto implica.

Debido a que las instituciones han declarado la “guerra” a estas fiestas, los adolescentes están optando por realizarlas en otros lugares bien alejados de la ciudad. Incluso hay quienes buscan locales privados en los municipios de Cotoca y Porongo para llevar a cabo sus ‘confra’. Días atrás hubo una en la zona del Urubó.

Desde adentro
EL DEBER conversó con un animador de estas fiestas que, debido a los controles que se han ejecutado en las últimas semanas para evitar la realización de las ‘confra’, tomó la decisión de hacerse a un lado de este negocio para no ser visto como un promotor de excesos.

“Esto comenzó hace más de cuatro años, cuando un colegio muy conocido en la ciudad decidió hacer un junte interno e invitó a algunos estudiantes de otros establecimientos. La fiesta fue tan exitosa que al poco tiempo todos querían hacer lo mismo”, recuerda este joven, que en medio de la charla con EL DEBER rechazó un pedido de animar una ‘confra’ que le llegó vía celular, demostrando que su decisión ya está tomada.

A decir del animador, las manillas para estas fiestas cuestan entre Bs 50 y 60. Explica que los escenarios de las ‘confra’ son diversos, ya que en principio eran en fraternidades o locales públicos, pero luego de que algunas fiestas fueron truncadas por los operativos de control, muchos tomaron la decisión de hacerlas en casas particulares.

“Entre viernes y sábado se deben realizar unas cuatro fiestas por semana”, asegura el hombre, que ha visto cómo el negocio ha crecido de tal manera que le tocó estar frente a 1.800 personas en una de estas fiestas realizada hace algún tiempo.

Calcula que esa fiesta movió más de Bs 100.000. Comenta que tras pagar la música, las bebidas, el local y la seguridad, el organizador se quedó con una ganancia mayor a los Bs 80.000.

Estos números al parecer han provocado un cambio en la organización de las ‘confra’, ya que tanto el animador como gente encargada de las pesquisas en la Defensoría de la Niñez coincidieron en señalar que hay padres de familia que promueven y financian estos eventos, donde los márgenes de ganancia están por encima del 200% de lo que se invierte en la organización.

Hernán Cabrera, exrepresentante de la Defensoría del Pueblo, dijo que lamentablemente muchas ‘confra’ se realizan en casas de familia, con el apoyo de los padres, que no les importa los desbordes, que menores de edad consuman alcohol sin control y que se produzcan peleas.

Efraín Raldes, conocido como ‘Tío Chichi’ y que se encarga de dar seguridad a estos juntes, negó que él organizara ‘confras’ como se rumora en los colegios. Aseguró que solo presta seguridad en las citas y aclaró que negocia únicamente con los padres de familia. ‘Tío Chichi’ dijo desconocer las borracheras que se dan en estos juntes, pero no descartó que “uno u otro muchacho tome (beba alcohol) algo”. “Mi trabajo es evitar las peleas, (si surgen problemas) ahí aparece Tío Chichi”, apuntó el hombre.

Bajo el control de un menor
Las autoridades, que han decidido meterse hasta el fondo en este tema, descubrieron que muchas de las fiestas son organizadas por muchachos de entre 13 y 16 años. Además, es cada vez más cierto que aparte de alcohol en estos encuentros se está comercializando sustancias controladas. “Algunos alumnos me han contado que en una de estas fiestas a la que fue vio vender marihuana. No sé si creerle, pero al parecer las ‘confra’ se están convirtiendo en una bomba de tiempo”, comentó un educador

Fuente: eldeber.com.bo