Barcazas, Fondioc y Enatex: solo tres casos para muestra sobre manejos irregulares de fondos públicos donde el Ministerio de Hacienda realizó desembolsos millonarios, pero en los que su titular alega no tener responsabilidad alguna.Esto, a pesar de que al menos en dos de las entidades implicadas en desvíos o quiebras, el Fondo Indígena y la Empresa Naviera Bolivia (Enabol), la citada cartera tenía delegados en sus directorios.El ministro de hacienda, Luis Arce Catacora, argumenta que no era su responsabilidad vigilar por el buen uso de los recursos, ante lo que cabe preguntarse entonces cuál es la utilidad de esa repartición pública.La actitud del funcionario contrasta con la que suele adoptar frente a los municipios y gobernaciones en manos de autoridades de oposición, casos en los que no duda en imponer congelamientos de cuentas a raíz de las más mínimas causales administrativas.Como en la justicia, la Contraloría y la fiscalía, aquí también funciona la ley del embudo, ancho para los amigos del poder y angosto para los demás…[email protected]