Pos-populismo y juicios por corrupción


cleptosLa situación procesal de la ex presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, a quien los tribunales de su país acaban de “inhibirle” sus millonarios bienes (embargo preventivo), es una muestra más de lo que le espera a los gobernantes cleptócratas, a los barones ladrones del socialismo del siglo XXI.Otro tanto sucede en Brasil con los ex presidentes Lula da Silva y Dilma Rousseff, en torno a quienes se estrecha el cerco de investigaciones judiciales, que van revelando nuevas y más profundas ramificaciones de la red de corrupción montada por la cúpula del PT.En vano protesta CFK por una supuesta persecución del “partido judicial”, ya que difícilmente pueda alegarse injerencia alguna desde el Ejecutivo macrista, toda vez que los magistrados que la juzgan a ella y a su camarilla fueron nombrados a lo largo de los años anteriores, algo que igualmente se reproduce en Brasil.El ejemplo de lo que sucede en los países vecinos sin duda aterra a las élites gobernantes de Venezuela y Bolivia, donde la perspectiva de afrontar en el banquillo de los acusados sus múltiples desvíos y malversaciones de fondos se convierte en poderoso acicate para buscar, ya no la perpetuación, pero al menos el alargue en el aparato del Estado.La visión de futuro cercano que ofrecen los países de la región debería servir de motivo de reflexión para quienes, desde el sistema judicial y el ministerio público, se han convertido en operadores dóciles de abusos y encubrimientos. Les conviene bajarse a tiempo de un barco que hace agua…[email protected]