¿Para cuándo unos CubaLeaks?


locoleaksDos integrantes de la “troika” (triunvirato) gobernante saltaron a la palestra para tratar de descalificar a los críticos del régimen evista, con la poco novedosa acusación de ser “informantes de Estados Unidos”.El vicepresidente Álvaro García Linera y el superministro Juan Ramón Quintana hicieron público un libro que refrita supuestos cables de la embajada norteamericana divulgados por WikiLeaks en años anteriores, presentándolos como si se tratara de algún tipo de prueba de alta traición.Los cables dan cuenta de reuniones y conversaciones presuntamente sostenidas entre representantes de EEUU y dirigentes opositores bolivianos, lo que es utilizado por los voceros masistas para demonizar una práctica normal en todo el planeta (el diálogo entre diplomáticos y políticos locales).Más allá del victimismo del gobierno, que probablemente sea el preámbulo a una nueva oleada persecutoria, sería interesante conocer los mecanismos por los cuales La Habana y Caracas han intervenido en los últimos años para conducir o teledirigir el “proceso de cambio”.Seguro que en unos eventuales CubaLeaks se encontraría mucho más que simples conversaciones, sino una injerencia operativa de gran calibre en altas esferas del Estado…[email protected]