Christian Aramayo ArceBolivia celebrará 191 años, es una excelente oportunidad mirar su horizonte. Según Rondo Cameron y Larry Neal, historiadores económicos mundialmente reconocidos, los factores determinantes del desarrollo económico en el largo plazo son la demografía, la tecnología, los recursos y sus instituciones sociales. Veamos estos grupos de variables:La estructura geográfico-poblacional (bono demográfico y la migración) de Bolivia pone a la juventud y a las ciudades intermedias como centro del debate: la urbanización y metropolización junto a la creciente oferta laboral implicarán desafíos muy serios en las ciudades en materia de seguridad, educación, empleo y emprendimiento.Tecnología: a pesar de que la vocación productiva boliviana no apunta a ella por deficientes estructuras educativas, la cuarta revolución industrial seguirá reduciendo los costes de información de manera impresionante (de más de 900.000$ a cero en 40 años).Respecto a los recursos, existe una deuda muy seria con la productividad: Bolivia aprovechó sus recursos con más “transpiración”, que con”inspiración”.En cuarto lugar, tenemos a las instituciones sociales, donde el estado juega un rol considerable. El gobierno boliviano durante la última década ha centralizado el poder y su manejo resulta ser arbitrario creando incentivos claros para agentes acostumbrados a la corrupción, tráficos de influencias, etc.En suma, los desafíos históricos de Bolivia para este siglo apuntan a atender demandas juveniles (seguridad, empleo y emprendimiento) en espacios locales (ciudades intermedias); la tecnología será un importante aliado para la política pública einiciativas privadas, y los organismos gubernamentales tendrán que actuar con transparencia y fortalecer las instituciones para enfrentar eventos adversos. La élite política tiene que estar interesada en ello.Aprovechar estos componentes implica el debate urgente del Pacto Fiscal y con ello abrir la oportunidad de alcanzar la prosperidad pronto, de lo contrario surgirán escenarios conflictivos: conflictos universitarios, protestas sindicales y hasta toques de queda, como en Riberalta, hoy.