
Lo ven como demostración de fuerza a nivel interno
Dos militares señalan que mide la capacidad de coordinación de las tres fuerzas. Un analista critica y dice que debió hacerse en la frontera con Chile.Marcelo Tedesqui V. / EL DEBERMilitares y expertos debaten sobre el objetivo del ejercicio militar. Unos dicen que es rutinario -se repite cada cuatro años-, otros que no, porque demanda inversión, y coinciden en que fue una demostración de fuerza a nivel interno.El coronel Orlando Jiménez explicó que la última vez que se hizo este tipo de ejercicio fue hace tres años en Patacamaya. “Es un procedimiento normal, son ejercicios combinados de las tres fuerzas. Se utiliza un 20% del material de equipos y personal, por cuestiones presupuestarias. Se llamó Sumaj Pacha, (Tiempos Nuevos)El experto en seguridad Samuel Montaño tiene una visión más crítica. “En el fondo parecería un ejercicio de rutina, como debió serlo, una especie de examen, porque las FFAA están en la potestad de hacer estos ejercicios en cualquier parte del territorio, esa es la lectura, pero hay que ver el otro lado de la moneda”.Y en ese lado del análisis, advirtió que tuvo la oportunidad de estar reunido con varios oficiales antes del ejercicio. “Se suponía que este procedimiento debía realizarse, con lo poco que tenemos en la frontera con Chile, como una respuesta a lo que constantemente ese país hace cerca de nuestro territorio, como lo hacen también Brasil, Perú, Argentina y Paraguay”. Recalcó que si bien los militares bolivianos “tienen el derecho” de hacerlo en el corazón del país, eso tiene, según su interpretación, un mensaje.“Cuando lo hace dentro del país, en este caso Chimoré, este ya no es de defensa del territorio nacional, sino de contrainsurgencia. Es decir, de lucha contra una guerrilla, por ejemplo”, aseveró.Corresponde además, según esta interpretación, a comandos y cartillas “que nos dejó el Comando Sur de EEUU, que a partir de los años 60 hicieron un convenio con el expresidente René Barrientos, en el que la misión militar estadounidense se daba el lujo de entrenar a nuestras fuerzas militares para la guerrilla y se formaron los ejercicios BOL-USA, se ejecutaron en esa zona en 1986, durante el Gobierno de Víctor Paz Estenssoro, ante una imposición de la representación diplomática de ese país”.El experto explicó también que las FFAA se midieron mucho en el uso de material bélico existente; por ejemplo, no pudieron usar los tanques que están en Patacamaya, porque deben ser utilizados en campo abierto como un desierto, y no para regiones tropicales.El general en servicio pasivo Tomás Peña y Lillo, manifestó que el objetivo del ejercicio es demostrar que las FFAA tienen capacidad para actuar en forma conjunta. Luego, mostrar a la ciudadanía que pueden ser empleadas en cualquier zona de Bolivia y, como tercer elemento, que es más interno, mejorar la capacidad de coordinación de las fuerzas a través de un ejercicio militar. Para ello se ponen en práctica planes teóricos convirtiéndolos en hechos reales.El militar indicó que bajo ningún punto de vista es una manifestación de fuerza militar hacia el mundo. “Es solamente una maniobra interna que emplea una mínima parte de los medios con que se cuentan” y no coincidió con su camarada coronel Jiménez para afirmar que no son de rutina, “porque cuestan dinero, se deben planificar con cuidado y deben ser autorizados por el poder político porque este debe financiarlos indefectiblemente”.Montaño destacó que se vio la operabilidad de los helicópteros, pero insistió en que el mensaje no es el correcto. “No podemos estar toda la vida con que si Chile se acerca a nuestra frontera y nos muestra los dientes, y nosotros damos la otra mejilla, esas son tonterías. Con lo nuestro, aunque no sea mucho”, expresóChina apoya con 30 millones de dólaresLos gobiernos de China y Bolivia firmarán en septiembre un acuerdo de cooperación que establece que ese país asiático ayudará a las Fuerzas Armadas con material bélico y logístico por 30 millones de dólares, sin ninguna condición, anunció el miércoles el ministro de Defensa, Reymi Ferreira.»Es una cooperación importante que tiene nuestro país en materia militar, sin condiciones, que es algo fundamental para nosotros. La donación que viene corresponde a la gestión 2015 y asciende a 30 millones de dólares», informó a la ABI.Explicó que la donación de China permitirá reforzar la capacidad operativa y logística de las Fuerzas Armadas.La República Popular de China coopera a Bolivia desde 2006, con buses, camionetas, lanchas patrulleras artilladas para realizar operaciones antinarcóticos, motores fuera de borda, transferencia de tecnología y asesoramiento técnico, recordó.