Realidad pautada


Social MediaDiego Arrázola Mendivil*“La mirada es un producto de la historia reproducida por la educación”.La realidad es mucho más que un tuit, una tendencia o como lo plantea Caparrós una búsqueda idiota por el clic, más allá de la lectura, la propuesta y valor que no proponen medios tradicionales. Posicionar una tendencia, dar relevancia a una mentira o en algunos casos (casi siempre) una estupidez.La viralidad como efecto de una causa (que por lo general es offline y es capturado a través de la tecnología para ser compartido, posicionado en la virtualidad o mundo online para que el efecto vuelva al mundo real, que es donde nació, para luego ser imitado). Como el caso ice cube challange, flashmobs, «con los terroristas» y otros retos de imitación.Lo bueno: Cada vez son más los intentos de quienes se esfuerzan comunicar algo. Las ideas, la voluntad y las ganas son lo que transforman y transparentan los espacios. (Es cuestión de tiempo).Lo difícil: Provocar que la sociedad cuestione a otros y se cuestione a sí misma.Pero, no se trata de que consumimos sino de cómo lo interpretamos, ¿un robot o un medio puede definir lo que nos guste o no?Ahora absolutamente todo es personal, siempre lo fue, pero lo preocupante no es eso, sino lo que sucede cuando las principales fuentes de información provienen de un solo lugar.Para Santiago Escobar Román, “El algoritmo construye así un universo cultural ajustado y complaciente con el gusto del consumidor, que puede avanzar hasta llegar siempre a lugares reconocibles. Pero ¿qué sucedería si la vida nos diese siempre lo que nos gusta y nos rodease solamente de aquella gente que nos hace sentir bien?”Probablemente nos convertiríamos en personas más aburridas y predecibles, con una ausencia crítica donde la opinión se forma a partir de un titular o un post de algún amigo que podría (o no) estar sesgado en la lectura de la realidad. Lo que cambiaron fueron los formatos, soportes y modos de difusión, los principios tienen otra lógica de métricas… todo lo anterior es totalmente medible y sus resultados son la fuente del diseño de lo que se viene.Para Daniel Verdú, “El problema es que entonces nació la costumbre de sólo leer (y ver y oír) aquellos espacios donde sabemos que vamos a encontrar conclusiones similares a las nuestras, lo cual, en efecto, sirve para fortalecer ciertas posiciones, pero nos aísla de los debates más complejos, que surgen cuando hay diversidad en los argumentos”.Es precisamente ese ejercicio donde se fomenta el por qué, para el crecimiento conjunto, esos debates con argumentos nos abren la posibilidad de hablar, defender posiciones y en el mejor de los casos generar un verdadero debate donde se halle la posibilidad de hasta incluso cambiar de parecer.“Dime con quién andas y te diré quién eres”, ¡NO MORE!  Dime con quién te conectas y te diré que aprendes.No todo está perdido: Existe una infinidad de espacios en la red, entre mis favoritos donde destaca lo colaborativo, las nuevas propuestas y la gente que quiere crear una realidad más allá del like; Hit Record de Joseph Gordon-Levitt, Wikileaks de Assange, La Pública que viene rompiéndola desde hace buen rato y el reciente Movimiento Ciudadano por el ocio productivo de Carlos Hugo Molina, entre algunos muchos otros espacios que transforman el clasificado en el que se ha convertido Facebook.*El autor es comunicador social y planner digital