El deportista George Wyndham está luchando por mejorar las condiciones deportivas en Sierra Leona: «mi sueño es ver a una delegación de treinta o cuarenta deportistas que vayan a los Juegos».
La ausencia en esos dos campeonatos, lejos de acabar con su moral, lo motivaron para intentar llegar a Río y por el camino ayudar a fomentar el deporte entre sus compatriotas. “He recibido a mucha gente con ganas de practicar tenis de mesa, pero después de unos días ves que no regresan porque su vida y su comida dependen de lo que sacan en la calle pidiendo y si están jugando no lo pueden hacer”, relató Wyndman a su paso por el Parque Olímpico.Ese afán por ayudar a la gente de Sierra Leona es el que le está llevando a hablar con las instituciones de su país para cambiar la mentalidad y ayudar a las personas con discapacidad. “Quiero ser el hombre que ayude a cambiar el deporte en mi país. Mi sueño es ver a una delegación de treinta o cuarenta deportistas que vayan a los Juegos por Sierra Leona.Quiero más instalaciones y más equipo para incorporar a otras personas discapacitadas”, afirmó Wyndham, que practica el tenis de mesa.Su participación, a nivel deportivo, no ha sido la mejor que podría esperar, ya que su sueño era alcanzar los cuartos de final en la clase 4, pero dos derrotas contra el chino Zhang Yan y el tailandés Wanchai Chaiwut le han privado de seguir adelante. El triunfo que no ha logrado sobre la mesa de tenis lo ha conseguido fuera, al ser el primer representante de un país al que aspira a cambiarle la mentalidad para fomentar el deporte y lainclusión de las personas con discapacidad.Fuente: www.elespectador.com