La versión oficial sobre ciertos momentos críticos o constituyentes de los últimos años (masacres de Porvenir y del Hotel Las Américas, entre otros) se ha ido deconstruyendo, a medida que salen a la luz nuevos datos que evidencian la manipulación gubernamental de la verdad histórica.Es el relato el que se derrumba, dejando entrever un modus operandi reiterativo, consistente en la generación de escenarios de confrontación acompañada por la victimización de los victimarios.Posiblemente ese método se haya implementado de manera embrionaria en la resistencia de los cocaleros a la erradicación en El Chapare, pero encontró su plasmación plena en octubre de 2003, con un alzamiento armado de claras intenciones golpistas que, sin embargo, ha quedado encubierto por distorsiones propagandísticas.Es imprescindible una relectura profunda de los sucesos que condujeron al derribo violento de un gobierno constitucional, objetivo abiertamente proclamado por Evo Morales el 6 de agosto de 2002, cuando llamó a “derrocar al gringo”.Este primer golpe contra la república generó un dominó que a lo largo de los años siguientes –ascenso al poder de Morales y consolidación en él- llevaría al colapso de las instituciones democráticas.Fue el huevo de la serpiente, del cual nació un proyecto totalitario que debe ser discutido y cuestionado desde sus mismos fundamentos…[email protected]