En cualquier disciplina deportiva, un competidor gana por Walkover cuando su contendiente no se presenta a la justa.Eso es precisamente lo que acaba de pasar en Venezuela, donde Nicolás Maduro le entregó a la oposición una victoria por W.O. al mandar paralizar un referéndum revocatorio donde habría sido derrotado de forma vergonzosa, si nos atenemos a los resultados de las elecciones parlamentarias del año pasado y los proyectamos a futuras votaciones.Perdida la contienda para el chavismo por abandono, el cargo del autócrata queda a disposición del primer poder del Estado, el Legislativo, al haberse roto las últimas reglas de juego que le faltaba quebrantar al régimen del PSUV.Ahora, se ha activado un proceso destituyente que podría tener fecha perentoria para el inicio de una transición a la república: 3 de noviembre según los aprestos de la oposición, que ha convocado a la ciudadanía a marchar ese día hacia el Palacio de Miraflores.Apenas una semana en la que veremos multiplicarse las jugadas, desde maniobras divisionistas hasta nuevos diálogos-trampa. Una semana en la cual la OEA debería asumir de una vez su responsabilidad con la democracia, dando a Venezuela un ultimátum so pena de suspensión del sistema interamericano…[email protected]