Carlos Valverde BravoHay gente que no entiende de urgencias verdaderas, de necesidades humanas; ese parece ser el caso de la Administración Nacional de Aduanas que retiene, desde septiembre, un lote de medicamentos contra el cáncer donados desde España para tratar a los enfermos que son asistidos en el Instituto Oncológico.La Aduana confirmó que efectivamente existe una retención de los medicamentos, pero que no los entrega “por fallas de los solicitantes que realizan a destiempo sus trámites para legalizar el ingreso al país de los productos” (EL DEBER 28/10/2016).¿Sabe la gente de Aduanas de qué se trata el envío desde España para el Instituto Oncológico? Sí, lo sabe y admite que los medicamentos están allí, pero parece que no importa, porque hay que hacer los trámites formales como si se tratara de… muebles para YPFB o para algún ministerio, por poner un ejemplo muy actual, en vez de facilitar la entrega de los medicamentos y luego terminar los trámites con alguno de los familiares de los enfermos que haga el requisito o con la Administración del Instituto Oncológico. No puede ser tan difícil cumplir una función humanitaria; el cáncer, señora Ardaya (en este caso, presidenta de Aduanas) no espera los trámites, avanza si no se lo combate y para combatirlo es con ‘esos’ medicamentos que son retenidos en Aduanas Santa Cruz por trámites que se pueden terminar con los medicamentos afuera.Y no venga a decir que eso no se puede hacer porque la Aduana está facilitando que los vehículos ‘chutos’, que comenzaron un proceso de nacionalización el 2011, los reinicien después de 5 años sin ningún tipo de obstáculos, así que no nos digan que no se pueden terminar trámites con el producto afuera, porque simplemente están dando muestras de una indolencia que va más allá de cualquier ‘trámite’ y límite.Una pena que la señora Ardaya y sus asesores no tengan sensibilidad humana; sabemos que tienen olfato político, como el demostrado en el caso de los ‘vehículos bárbaros’ que se venden en los municipios de los valles mesotérmicos, donde se ha encargado el control de la no realización de las ferias de ‘chutos’, a los alcaldes de su partido (MAS).Creo que aun cuando en el transcurso de estos días se entregue el medicamento, seguirá siendo una pena que sucedan cosas como estas; las cosas se cuentan solas, solo hay que saber mirar, decía Piero hace muchos años en Coplas de mi país; a lo mejor vale la pena desempolvar el disco y hacerlo escuchar a los indolentes que saben de ‘trámites y trámites’.El Deber – Santa Cruz