Ante los incumplimientos en el envío de gas a los mercados de países vecinos, el vicepresidente Álvaro García Linera pasó raudamente de la falacia minimizadora (“es una pequeña multa” la que cobra Enarsa) a un sofisma algo más elaborado: ahora dice que no se están remitiendo los volúmenes acordados porque “se prioriza el mercado interno”.“Como por Constitución y por moral primero es el mercado interno, hemos privilegiado el mercado interno”, dice Qananchiri, su nombre de guerra en la banda terrorista del EGTK.Pero sabemos que lo suyo no es el constitucionalismo ni la ética, sino el retorcimiento discursivo de la realidad.Lo cierto es que el mercado interno no ha sido priorizado en 11 años de (des)gobierno; para muestra basta El Mutún, paralizado por falta de compromiso gubernamental con el abastecimiento de energía al proyecto siderúrgico.Pero sirve de excusa para la tribuna, a la hora de tratar de ocultar el verdadero trasfondo del tema, que es la desinversión en exploración de nuevas reservas durante la “década despilfarrada”…[email protected]